ONU
Mujeres ha señalado: La violencia contra las mujeres y las niñas es una
de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos en el
mundo. Se producen muchos casos cada día en todos los rincones del
planeta.
Este
tipo de violencia tiene graves consecuencias físicas, económicas y
psicológicas sobre las mujeres y las niñas, tanto a corto como a largo
plazo, al impedirles participar plenamente y en pie de igualdad en la
sociedad.
La magnitud de este impacto, tanto en la vida de las personas y familias como de la sociedad en su conjunto, es inmensa.
Las
condiciones que ha creado la pandemia –confinamientos, restricciones a
la movilidad, mayor aislamiento, estrés e incertidumbre económica– han
provocado un incremento alarmante de la violencia contra mujeres y niñas
en el ámbito privado y han expuesto todavía más a las mujeres y las
niñas a otras formas de violencia, desde el matrimonio infantil hasta el
acoso sexual en línea.
La violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado puede incluir:
Violencia económica
Consiste
en lograr o intentar conseguir la dependencia financiera de otra
persona, manteniendo para ello un control total sobre sus recursos
financieros, impidiéndole acceder a ellos y prohibiéndole trabajar o
asistir a la escuela.
Violencia psicológica
Consiste
en provocar miedo a través de la intimidación; en amenazar con causar
daño físico a una persona, su pareja o sus hijas o hijos, o con destruir
sus mascotas y bienes; en someter a una persona a maltrato psicológico o
en forzarla a aislarse de sus amistades, de su familia, de la escuela o
del trabajo.
Violencia emocional
Consiste,
por ejemplo, en minar la autoestima de una persona a través de críticas
constantes, en infravalorar sus capacidades, insultarla o someterla a
otros tipos de abuso verbal; en dañar la relación de una pareja con sus
hijas o hijos; o en no permitir a la pareja ver a su familia ni a sus
amistades.
Violencia física
Consiste
en causar o intentar causar daño a una pareja golpeándola, propinándole
patadas, quemándola, agarrándola, pellizcándola, empujándola, dándole
bofetadas, tirándole del cabello, mordiéndole, denegándole atención
médica u obligándola a consumir alcohol o drogas, así como empleando
cualquier otro tipo de fuerza física contra ella. Puede incluir daños a
la propiedad.
Violencia sexual
Conlleva obligar a una pareja a participar en un acto sexual sin su consentimiento.
Se
entiende por violencia sexual cualquier acto de naturaleza sexual
cometido contra la voluntad de otra persona, ya sea que esta no haya
otorgado su consentimiento o que no lo pueda otorgar por ser menor de
edad, sufrir una discapacidad mental o encontrarse gravemente intoxicada
o inconsciente por efecto del alcohol o las drogas.