Hace pocos días se cumplieron tres años del triunfo de Sebastián Piñera y desde el mismo Gobierno, a nivel regional, se reconoce que hay muchas deudas pendientes, las que se han visto agravadas por el tema de la pandemia del Coronavirus. Es necesario ser más solidario con las regiones que luchan por su integración territorial y esta disposición de los gobiernos no se ha visto del todo reflejada y es por eso que desde la zona más austral los tildamos de centralistas. Por eso es el primer llamado al Jefe de Estado, a quien le queda poco más de un año de mandato. Necesitamos que se nos solucionen los problemas existentes, ya que la gente que vive en las zonas extremas del país requiere de usufructuar de los adelantos que la modernidad ofrece a todos los habitantes del mundo. Magallanes y Antártica Chilena, como región, y la Patagonia, como un territorio alejado del continente, merecen también una atención preferencial por parte de los organismos del Estado, ya que a cada instante están haciendo patria y no les queda otra alternativa que seguir luchando y aferrándose a su medio con la escasez disponible y lo que la naturaleza les ofrece, por lo tanto, la subsidiariedad del Estado en muchos aspectos es vital para la población y en consecuencia son problemas de primera necesidad. En vista de esta realidad diferente a los que los citadinos tenemos, se debe mejorar la sintonía para ayudarnos como región aislada del resto del país y donde todo lo que se necesita para sobrevivir es bastante más caro en relación con lo que sucede en otras regiones. Imagínense que llevamos casi un año sin conectarnos a la Fibra Óptica Austral por temas burocráticos. También, se insiste en la necesidad que haya un sueldo regionalizado superior al que existe en todo el país y este mayor ingreso permita a todos los trabajadores y sus familias, solventar los altos costos de los productos que llegan a la región por diferentes conductos, y así, puedan vivir en forma más digna.