¿La vuelta de Rojas Vade a la Convención?

Una
de las cosas que más me he preguntado desde que explotó el caso del
Convencional Constituyente Rojas Vade, es sobre qué hubiese pasado si el
“mentiroso”, hubiese sido el militante de algún partido político, más
aún si hubiese sido el de un partido de derecho o ligado a la Unidad
Constituyente.

Básicamente,
me imaginaba una estampida comunicacional e incluso movilizaciones,
liderada muy probablemente por la Lista Del Pueblo, pidiendo la renuncia
inmediata e indeclinable de él o la Convencional involucrada en el
tema. Lo anterior, sin dar mucho espacio para escuchar razones o
justificaciones, sino que sólo motivados por el “pecado de origen” que
pudiese tener el o la imputada, que en este caso sería de pertenecer al
grupo de “los mismos de siempre”.

En
cambio, lo que vimos con el caso de Rojas Vade de parte esos sectores
que suelen ser muy beligerantes y tajantes con el resto, fue una actitud
más bien cauta, en muchos casos de silencio, de “ver las cosas en su
mérito”, de buscar explicaciones y también de incluso buscar
justificaciones. La performance de algunos fue realmente impresionante.
Ante uno de los atentados más grande que se ha vivido en los últimos
años contra la fe pública, parece que en los sectores más radicales, fue
la mesura lo que primó.

Recordemos
que el Convencional en cuestión, no sólo mintió respecto de su
enfermedad, sino que incluso faltó a la verdad en su Declaración de
Intereses y Patrimonio, en donde declaró un pasivo ligado a un crédito
de consumo, que voluntariamente él
describió
en su declaración que era producto de una deuda por el tratamiento de
quimioterapias. Es decir, no sólo ocupó una enfermedad que tanto dolor
ha causado a miles de familias chilenas para una operación política (su
propia elección), sino que también se atrevió a falsear esta información
previo a su inscripción.

Entonces,
lo que se discute en la opinión pública ahora, es respecto de su vuelta
a la Convención Constitucional, que el Sr. Rojas Vade se encuentra con
licencia médica. Acertadas me han parecido las palabras de la Presidenta
de la Convención, quien ha señalado que no es bueno ni para él ni para
la Convención su regreso. Sería evidente que buena parte de la discusión
que rodea el órgano constitucional se centraría en su figura, en que le
pregunten cómo sigue su situación, y evidentemente eso incomodaría a
sus demás colegas, como también desviaría la atención mediática de que
lo que realmente importa, y que está pronto a suceder, que es el inicio
de las discusiones de fondo de la constituyente.

Entonces
¿qué debe hacer el señor Rojas Vade?, yo creo que debe hacer algo, que
debió hacer hecho desde el día uno: Renunciar. El señor Rojas Vade debe
entender que está en la Convención por su relato, por historia (falsa)
de vida. Su relato fue el que sensibilizó no sólo a su electorado, sino
que también a muchos ciudadanos que veían en su figura, la fiel muestra
de la falta de acceso a la salud, y más aún, con un diagnóstico tan
delicado y que tanta empatía genera en todos nosotros, como lo es el
cáncer.

El
Sr. Rojas Vade ya no debería ser Convencional Constituyente, y sumado a
los procesos de investigación que me imagino caerán sobre su persona,
la señal política que se debió haber dado también por parte de la
Directiva de la Conve
nción,
es que este tipo de acciones no resiste análisis, que no tienen doble
lectura. El Convencional (ojalá que no por mucho tiempo más) Rojas Vade
se tiene que ir, no puede seguir redactando una constitución inspirado
en un relato falso y mentiroso, con el que engañó al país completo.

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