¡Las AFP’s no quiebran en la misma canasta!

La
creencia de que las AFP pueden quebrar por medio de los movimientos
masivos de fondos, es bastante inocente. Las AFP no poseen un riesgo
elevado en su funcionamiento; incluso, si todos sus afiliados decidieran
cambiarse a algún fondo específico -como ocurría con los consejos de
Felices y Forrados- no trae grandes inconvenientes para estas entidades,
pero si trae inconvenientes para el mercado financiero. Es por ello,
que el año 2021 se aprueba un proyecto de ley que aumenta la
transparencia y responsabilidad de los agentes de mercado, entre ellos,
los antes mencionados: Felices y Forrados.

Un
poco de historia, muestra como las AFP se comportaron como un simple
espectador ante este marco regulatorio. Mientras que organismos como, el
Consejo de Estabilidad Financiera que está integrado por: el Ministerio
de Hacienda, el Banco Central, la Comisión para el Mercado Financiero y
por la Superintendencia de Pensiones, fueron los principales agentes
que hicieron presión para que se regulen a estas instituciones que
entregaban orientaciones para el manejo de fondos previsionales.

Una
de las principales exigencias que establece este nuevo marco
regulatorio para entidades como Felices y Forrados, era la obligación de
contar con pólizas de seguros que permitan resguardar a sus clientes.
Esto suena bastante insólito, ya que en caso de perdidas, por algún
consejo financiero, estas pólizas de seguro se podrían hacer efectivas
para resguardar a los cotizantes que confiaron en los servicios de estos
agentes.

Los
montos de estas pólizas son considerablemente altas; a precios de la UF
de hoy, sus montos van desde los 17 millones de pesos, hasta nada menos
que los 2.000 millones de pesos. Asimismo, los montos de las pólizas
son decididos por la Comisión para el Mercado Financiero, en conjunto
con la Superintendencia de Pensiones.

En
un escenario como el anterior, un asesor financiero como Felices y
Forrados no tenía absolutamente nada que hacer, su participación en el
mercado era insostenible, en especial, por las restricciones que
surgieron para su normal funcionamiento.

Pero entonces, ¿por qué para las AFP estos movimientos masivos de fondos no constituyen un gran problema?

La
respuesta, se encuentra en su mismo nombre. Las AFP son administradoras
de fondos y aunque para algunos sea molesto lo que voy a mencionar,
estas entidades no son dueñas de dichos fondos, e incluso, sus
principales ganancias tampoco provienen de la administración de estos.

La
principal ganancia de las AFPs proviene de las comisiones que estas
entidades cobran a cada uno de los afiliados por la administración de
sus dineros. Incluso estas comisiones se cobran cuando el cotizante pasa
a su etapa de jubilación. De modo, que mientras existan trabajadores
que sean cotizantes, las AFP seguirán obteniendo su principal fuente de
ganancia, y con ello es muy difícil que puedan presentar algún
inconveniente financiero que las pueda llevar a una quiebra. En otras
palabras, las AFP no pueden quebrar.

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