La pobreza es un problema de carácter mundial. En nuestro planeta más de 800 millones de personas viven con menos de 1,25 dólares al día y muchos carecen de elementos básicos como agua y comida según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Esta realidad no está lejos de nuestro país. Según la última encuesta Casen 2017, el 8,6% de las personas viven bajo la línea de la pobreza, lo que significa que tiene carencias en la satisfacción de necesidades básicas, índice que por primera vez, desde que se realiza esta medición, se mantiene estancado.
Ahora, cuando ampliamos el concepto de pobreza a uno que abarca condiciones de educación, salud, trabajo y seguridad social, vivienda y entorno, redes y cohesión social – la llamada pobreza multidimensional-, las cifras alcanzan un 20,7% de la población. Ante estos números ustedes se preguntaran ¿cómo es la realidad de esta temática en nuestra región? Según la misma encuesta, Magallanes tiene un 2,8%, o sea 4.297 personas que viven bajo la línea de la pobreza, ahora, si hablamos de hogares serían un 2,5%, o sea 1.320 hogares que viven día a día en este escenario. Pero si hablamos de pobreza multidimensional, el porcentaje aumenta drásticamente a un 10,8%, lo que son 15.428 personas. Y de este tipo de pobreza, ¿qué carencias son las que más afectan a los magallánicos? la falta de escolaridad con 24,8%, lo cual es muy lamentable, porque el rol de la educación es clave, ya que, es un elemento que garantiza el crecimiento y el desarrollo sostenible y sustentable de las sociedades, debido a que es un generador de riqueza intelectual, de convivencia social, y lo más importante, es un creador transparente y transversal de una cultura de deberes y derechos.
Así mismo, otra de las carencias es la seguridad social, la cual se basa en hogares en que al menos un miembro ocupado no cotizó el mes pasado en el sistema previsional, con un 24,7% y también los problemas de habitabilidad, donde encontramos casas que presentan hacinamiento o el estado de la vivienda es precaria con un 12%.
Para poder superar estas carencias se está haciendo un trabajo intersectorial, cada ministerio está haciendo todos los esfuerzos para poder disminuir estas cifras. De hecho, uno de los principales desafíos que tenemos como gobierno por ejemplo, es que de aquí al final de esa administración se hayan construido y entregado más de 4 mil nuevos hogares. Porque, el objetivo primordial de nuestra política social es que nadie en Chile se quede atrás, priorizando estos desafíos más urgentes.