Las fiestas son el período del año donde la dinámica de consumo más se acelera. La época, sencillamente es sinónimo de comprar y su bolsillo sufre las consecuencias al llegar enero. Los expertos consideran que la planificación es la base de un plan de ahorro exitoso, tanto para hacer adquisiciones acertadas, como para cuidar el bolsillo en la medida de lo posible. Las compras de fin de año a varios nos terminan estresando y la calma y paz que muchos desean que reine en los hogares pasa al olvido. Si usted es un chileno medio, es demasiado probable que haya dejado las compras de regalos para última hora. Y eso no es una simple percepción. De esa forma lo confirma una encuesta de Drive Chile, Think Tank: 83% de los chilenos deja las compras navideñas para después del 20 de diciembre. Y el estrés comienza a aparecer y nos vamos pareciendo más a nuestros antepasados. El exceso de gente nos lleva a detonar dos comportamientos algo inesperados y primitivos: de pelea y huida, mecanismos de supervivencia básicos de nuestros antepasados frente a posibles amenazas. Difícil mejorar algo a estas alturas, pero sí debemos tomar en consideración que perder la calma puede resultar peor. La Región de Magallanes y Antártica Chilena no es una tierra para estresarse: respire, siga con sus compras y disfrute de unas felices fiestas de fin de año.