Como se dijo en el comentario anterior, el no saber gestionar de manera adecuada el enojo o la ira genera muchísimos problemas tanto en el ámbito personal (incluido nuestro cuerpo) como con el entorno
Una
de las fuentes de enojo son las discusiones, las cuales pueden llegar a
tener un componente emocional muy intenso, por ello es muy importante
saber manejarlas desde un principio. Nunca hay que perder de vista que
el objetivo de la discusión es el intercambio de ideas y opiniones sobre
un problema o sobre la toma de decisiones. Nunca una discusión debe ser
un motivo de disputa o la lucha entre las personas. La disputa debe
orientarse hacia el problema, se debe insistir o perseverar de manera
mancomunada hasta resolver el problema.
Los estudiosos que ha abordado esta temática han concluido que hay algunos aspectos que se deben evitar cuando se discute, y son los siguientes:
-Imponer la propia voluntad en forma prepotente y autoritaria sobre el otro. Empleando frases tales como: ordenar que se calle y escuche, diciéndole que es un ignorante, etc. Con este tipo de mensajes ¿qué emociones se están detonando en el otro?, ¿cómo
se puede sentir y reaccionar una persona que se siente disminuida,
menospreciada o menoscabada? ¿Este tipo de conductas o mensajes
facilitarán
la comunicación con el fin de llegar acuerdos con el interlocutor?
Siempre hay que tener presente lo siguiente: ataque los argumentos, no a
las personas.
-Evitar
utilizar un tono acusador que en ningún momento resulta útil ni
conciliador. No le diga al otro abiertamente que está equivocado.
Señalarle al interlocutor que se equivocó suele tomarse como un ataque
directo a la inteligencia, que termina vulnerando el ego de la persona.
Si alguien se siente atacado, ¿cómo va a reaccionar?
-En el momento más álgido de la discusión y desesperados por expresar el punto de vista propio a menudo
las personas se niegan a escuchar otras opiniones. No obstante, de
ninguna manera hay que ignorar lo que el otro tiene que decir. Porque
todo argumento tiene al menos dos puntos de vista. Además, la
perspectiva del interlocutor podría ser muy valiosa para la solución o
soluciones que se pretenden lograr.
-Evite buscar aliados en las discusiones. Con esto solo se agrandará el problema. ¿Por qué si es difícil ponerse de acuerdo entre dos personas cuanto más será entre tres o más?
Lo que sí habría que hacer frente a las discusiones:
-Siempre hay que tener presente que
el objetivo es conseguir la cooperación del otro, para lograr
soluciones a un problema. Por lo cual hay que explicar cada punto de
vista en forma calmada y usando buenos modales.
–Exprese su posición dejando un margen de duda y admitiendo que puede estar equivocado. Esto detiene la posición ciega a causa del enojo que la otra persona pueda tener sobre su punto de vista.
–Al no imponer su opinión a la fuerza, logrará que la otra persona esté más dispuesta a considerar su opinión o postura, porque no lo percibirá como un enemigo.