El 100% de la población de nuestra Región de Magallanes y Antártica Chilena se ha visto expuesta, en el último año,
a extensos encierros producto de la imperiosa necesidad de hacer
cuarentena para impedir la propagación del Coronavirus. Pero la
Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció en entrevista, precisamente con Diario El Pingüino,
los peligros que esto conlleva. Los expertos señalan que uno de los
efectos indeseados que previsiblemente traerán las políticas de
cuarentena obligatoria,
es el aumento de casos de violencia intrafamiliar (VIF), un drama que
en el caso de la Región de Magallanes y Antártica Chilena conlleva una
especial gravedad. A ello se le debe considerar las graves y vergonzosas
cifras que muestra la zona más austral del país respecto de la
violencia hacia mujeres y menores de edad. Ojalá las cifras no se sigan
incrementando, pero hace pocos días las autoridades ya reconocían un
aumento. En cuanto a VIF,
hay que considerar que hay muchos casos no reportados, probablemente
por el hecho de que las víctimas deben convivir en todo momento con su
agresor. Según informes oficiales, los teléfonos de asistencia han
registrado un preocupante aumento de llamados, lo que podría ser indicio
de que se están incubando más situaciones de violencia de las que
efectivamente se conocen. El femicidio en Magallanes ha sido una
problemática constante. Chile durante el 2019 tuvo un total de 46
asesinatos de mujeres, en tanto que la tendencia del primer semestre de
2020 no fue muy
auspiciosa, provocando temor de que el encierro puede potenciar no solo
aumento en la tasa de femicidios, sino también en lesiones, amenazas y
maltrato habitual.