En esta pasada Parada
Militar 2024, los medios de comunicación, como también las redes
sociales, nos mostraron como el orgullo de una familia es inmenso,
cuando uno de sus miembros es parte de la Parada Militar. Con varios
días de anticipación en las preparatorias, los matinales de televisión,
mostraron como los familiares acompañaban e incluso se emocionaban al
ver a sus hijos, nietos y sobrinos, prepararse para tal acto
republicano, como lo es, la Gran Parada Militar en homenaje a las
Glorias del Ejército de Chile, que lleva representar no solo a su
institución, sino representar una serie de historias familiares de
esfuerzo y perseverancia, que no conocemos.
Durante,
el proceso constitucional, se atacó frecuentemente a las Fuerzas
Armadas, a Carabineros, y se especulaba como debería ser su rol dentro
de un ideal constitucional, creo que mientras más se atacó, más fuerte
se transformó el reconocimiento de los chilenos hacia estas
instituciones del Estado, porque ellas son parte del mandato ciudadano
que le conferimos en utilizar el monopolio de la fuerza y las armas.
Grupos de extrema izquierda incluso atentaron contra la bandera y el
himno nacional, con sus ideas nefastas y retrogradas, pero eso por fin
ya pasó.
Las
familias, (mejor dicho, las familias de los estratos más bajos de la
sociedad) son los que esperan que sus hijos si cumplan con el Servicio
Militar Obligatorio, y que ojalá se integren a alguna de las Fuerzas
Armadas y de Orden. Esta completamente documentado que el paso por
alguna de las instituciones de formación militar y/o policial, aumenta
la probabilidad de tener mejores expectativas laborales y del éxito de
sus ideas de negocio, teniendo como base la formación ahí recibida que
aplicar también al mundo civil, especialmente en estos tiempos en que lo
valórico y moral, tiene más importancia que lo académico según los
propios empleadores.
También,
podemos observar que aún en Chile, el acceso a la educación no es el
mismo para todos los jóvenes, en aquello, las instituciones armadas
tienen una ineludible función social al hacer que sus integrantes se
nivelen, y cumplan los requisitos para cumplir de forma mínima su
enseñanza media; tal como antiguamente se les debía enseñar a leer y
escribir, en la actualidad materias científico humanistas son las que
son impartidas para entregar un mejor ciudadano a la sociedad.
La
Parada Militar, entregó una serie de ejemplos de jóvenes amantes de la
patria, y que están al servicio del país, asimismo entregó ejemplos de
cómo la meritocracia y la movilidad social, se fomenta al interior de
las instituciones castrenses, donde podemos encontrar muchos oficiales
que han iniciado su carrera como soldado de tropa profesional y/o
suboficial, y que en base a méritos han logrado ser un ejemplo del Chile
meritocrático que si queremos construir.