Los
turistas, especialmente los extranjeros, asocian Magallanes a las
Torres del Paine, pero en esta región hay mucho más y no hemos sido
capaces de diversificar. Si se llega a retomar una temporada turística
de manera normal tras esta prolongada pandemia, necesitamos desarrollar
otras áreas de interés. Ello nos permitirá aumentar el número de
visitantes y que la hotelería y el comercio local se vean beneficiados.
En ese sentido, en el sector productivo regional ven como muy positiva
la apertura de una ruta a cabo Froward, lugar inexplorado y que posee
unos parajes extraordinariamente bellos. La iniciativa impulsada
fuertemente por Obras Públicas planifica la construcción de una ruta
sobre un área de propiedad de Bienes Nacionales, destinada a la
conservación, especialmente por la presencia del huemul.
En Magallanes tenemos una vasta zona de lugares con grandes intereses
especiales del tipo ecológico, observación de flora y fauna y navegación,
y que los mismos habitantes de esta zona ni siquiera conocemos porque
son lugares inaccesibles e impenetrables. El desarrollo turístico
sustentable se ha estancado
en nuestra región, se debe potenciar asegurando la conservación del
patrimonio natural. No hemos sido capaces de dar mayor valor a los
parques y sectores, tales como el Parque Coloane, el De Agostini y el
Cabo Froward. Y tampoco se ha desarrollado turísticamente el borde
costero de la parte austral del Estrecho de Magallanes, potenciando la
navegación turística del mismo. Hoy contamos con una ruta pavimentada
entre Punta Arenas y Fuerte Bulnes, lo que nos permite incrementar el
desarrollo turístico hacia Puerto del Hambre y Cabo San Isidro. Por
ejemplo, si llegamos a retomar algún día la temporada de cruceros, para
esos turistas extranjeros son pocas las alternativas, mientras más se abran la región y sus habitantes gozarán de sus beneficios.