El
100% de la población de nuestra Región de Magallanes y Antártica
Chilena se ha visto expuesta, en el último año y medio, a extensos
encierros producto de la imperiosa necesidad de hacer cuarentena para
impedir la propagación del Coronavirus. Hoy estamos inmersos en el
tercer confinamiento total. Pero la Organización Mundial de la Salud
(OMS) reconoció en entrevista, precisamente con Diario El Pingüino, los
peligros que esto conlleva. Los expertos señalan que uno de los efectos
indeseados que previsiblemente traerán las políticas de cuarentena
obligatoria, es el aumento de casos de violencia intrafamiliar (VIF), un
drama que en el caso de la Región de Magallanes y Antártica Chilena
conlleva una especial gravedad. A ello se le debe considerar las graves y
vergonzosas cifras que muestra la zona más austral del país respecto de
la violencia hacia mujeres y menores de edad. Ojalá las cifras no se
sigan incrementando, pero hace pocos días las autoridades ya reconocían
un aumento. En cuanto a VIF, hay que considerar que hay muchos casos no
reportados, probablemente por el hecho de que las víctimas deben
convivir en todo momento con su agresor. Según informes oficiales, los
teléfonos de asistencia han registrado un preocupante aumento de
llamados, lo que podría ser indicio de que se están incubando más
situaciones de violencia de las que efectivamente se conocen. El
femicidio en Magallanes ha sido una problemática constante. Chile
durante el 2019 tuvo un total de 46 asesinatos de mujeres, en tanto que
la tendencia del primer trimestre de 2021 no fue muy auspiciosa,
provocando temor de que el encierro puede potenciar no solo aumento en
la tasa de femicidios, sino también en lesiones, amenazas y maltrato
habitual.