La
noticia del fallecimiento de Lautaro Poblete, fue tema que se ha tomado
en muchas conversaciones de nuestra ciudad y lo que ha sido el aporte a
la región de este hombre de 90 años que vivió, formó y desarrolló su
vida en torno a nuestra región, Ingeniero de profesión, nacido el año
1932 en Chañaral, casado con doña Marta Altamirano, destacada
profesional del ministerio de Salud en nuestra región, donde desarrolló
toda su vida laboral, matrimonio del que nacieron 5 hijos. Don Lautaro
trabajó en la Empresa Nacional del Petróleo, donde formó una generación
de profesionales y técnicos que se conformaron en la estructura de
Control de Calidad de ENAP que hasta hoy ha sido el ejemplo desde donde
se nutrieron todas las filiales del país. En el aspecto profesional fue
un incansable investigador de las técnicas más revolucionarias y no se
detuvo solo a investigarlas, con la ayuda de ENAP, fue capaz de traerlas
e instalarlas en la región como el Laboratorio de Ensayos destructivos y
no destructivos, además de una completa instalación para una sala de
pruebas de cilindros, infraestructuras del más alto nivel en
Latinoamérica. Pero a pesar de la gran visión profesional que poseía
este adelantado de sus tiempos, poseía virtudes humanas y personales que
excedían por lejos su mirada profesional, porque su mayor preocupación
era el bienestar de sus colaboradores, donde se preocupaba no solo del
aspecto laboral, su preocupación principal era en el plano personal y
familiar. Por supuesto su condición de cristiano, era una prueba
permanente que su entorno pudo comprobar en las más inimaginables
muestras de su entrega y generosidad.
Debo
reconocer que, en lo personal, fue el primer “afuerino” que me
convenció que algunos de ellos podían querer y comprometerse con
Magallanes como si fueran originarios, no podría dejar pasar un hecho
inédito que lo refleja en plenitud respecto al compromiso con los
trabajadores, siendo profesional, fue
de los primeros que cruzaron la línea que divide a los trabajadores de
los profesionales y se integró como un colaborador a múltiples acciones
del sindicato de trabajadores de ENAP, creo que no los sorprenderá el
mencionar que ya como alto ejecutivo de la estatal, en los tiempos de la
dictadura se le pretendió obligar a suspender sus relaciones con el
movimiento sindical. Ya jubilado y cuando muchos pensábamos en un retiro
a una vida más tranquila, irrumpe y aparece con sus propuestas de un
nuevo puerto de desarrollo industrial en el sector de Cabo Negro y no
solo con propuestas, se dirige a viajar a conocer y a estudiar diversos
puertos del mundo, aquello terminó con el reconocimiento del estado,
nombrándolo presidente del directorio de la Empresa Portuaria Austral,
como si todo lo anterior fuera poco, formó parte de la Junta Directiva
de la UMAG, para después ocupar un cargo en el Consejo Consultivo de
aquella casa de estudio. Sin dudas escribir sobre la obra y acciones de
Lautaro Poblete podrían llevarnos algo más de un par de columnas, fue
representante en la región de la Conarede, organización preocupada del
desarrollo de regionalización, en estos últimos años tomó un rol activo
en la defensa territorial, específicamente de la tan mencionada
plataforma continental y de sus consecuencias.
Por ser un orgulloso camarada
de Lautaro Poblete, espero que sean otros lo que destaques su
compromiso con la política y la democracia y su consecuencia, para
terminar, solo quisiera mencionar que no podía eludir escribir estas
líneas en homenaje al Quijote por excelencia, que el hijo de Dios lo
acoja en sus brazos y lo lleve donde se merece.