Lecciones de una derrota

El
cuestionado y ya no tan equívoco ministro de educación seguirá en el
cargo porque sorteó una acusación constitucional de varios capítulos.

Pero
ese miembro del gabinete actual no ganó: sus acusadores perdieron en
forma significativa en este intento fallido y así, “le prestaron ropita
al acusado” y se suma a otras derrotas, porque lo fueron.

Criticable,
penoso, repudiable, pero tan real como lo es nuestra Cordillera de Los
Andes… y risible para el oficialismo y para millones de chilenos que,
además, están decepcionados, algunos sorprendidos y con niveles de rabia
en aumento cada día, por esos desatinos de la oposición que se suman a
las andanzas malandrinescas del oficialismo, ávido de dinero fácil que
succiona de los fondos del estado-fisco-gobierno chileno mediante sus
“fundaciones”… y buscan aplicarnos más impuestos… carajo, gritan miles
de chilenos.

Y
una reflexión más: esos decepcionados ciudadanos tienen claro que los
dirigentes políticos opositores, en su mayoría, actuaron en forma
chapucera, confiados en falsas lealtades, que varios fueron
inconsecuentes y que las deserciones y oportunismos, con ataques arteros
a eventuales aliados, sólo dañan la unidad necesaria para resistir a
los revolucionarios que se dicen democráticos, al frente amplismo
comunista y sus secuaces, para derrotarlos en el Plebiscito de Salida y
en las próximas elecciones.

Mientras
tanto, los casos de CORRUPCIÓN siguen apareciendo y alcanzando,
incluso, a, por lo menos, una ex Presidenta, a ministros de diversas
carteras, a seremis renunciados o no, a ex altas funcionarias de esta
administración, usen o no, “cuello y corbata” porque esos corruptos son
tanto o más delincuentes que los coludidos con los pollos, el papel
higiénico o están en la cárcel porque se beneficiaron de dineros
municipales en las ciudades que, por años, representaron como primeras
autoridades comunales, como en Vitacura, o fueron “protectores” de
narcotraficantes anidados en sus aguileras.

La
tarea que viene para la oposición derecha y consecuente, es que hay que
practicar la consecuencia y aplicar dureza y certezas en las críticas,
pese a las amenazas de amordazar la Libertad de Expresión con la excusa
de las “fake news”; prepararse mejor para lo que ha de venir y, en lo
posible, recuperar las confianzas entre los opositores, fijando normas
claras, precisas y que se cumplan.

Si
no llega a ser así, los corruptos seguirán protegiéndose y
justificándose entre ellos, disfrutando de los miles de millones de
pesos expoliados a todos los chilenos y afinando los detalles de un
nuevo asalto al poder…

Y que Dios nos pille confesados…

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS