Hace 48 horas el
Presidente de la República, Gabriel Boric, recibió en sus manos el texto
redactado por Convención Constitucional, el cual será sometido a
escrutinio ciudadano, tal como está establecido, el próximo 4 de
septiembre del presente año, momento en que los chilenos y las chilenas
concurriremos a las urnas a votar por una de las dos alternativas que
aparecerán en la papeleta, es decir, Apruebo o Rechazo, sufragio que
será de carácter obligatorio.
Sin
duda, la elaboración de este texto no estuvo exento de polémica,
Durante el año que duró el proceso ocurrieron hechos que empañaron la
mirada ciudadana hacia la Convención con el actuar de algunos de sus
integrantes, situación que llevó a que el foco de la atención se
centrara en aquellas acciones y no en los articulados que se iban
redactando, los cuales muchas veces pasaron a segundo plano.
Pero
desde el lunes pasado eso quedó atrás y el foco ciudadano deberá
centrarse desde ahora en conocer, leer, estudiar y discutir el texto
final que será sometido al escrutinio, en el llamado plebiscito de
salida. Por eso es importante que desde ya todos y todas puedan conocer
esta propuesta, de manera que, al momento de emitir su voto, lo hagan
informados, en conciencia y en convicción; ello, por todo lo que
significa una Carta Marga.
Desde
ahora en adelante vendrá el tiempo de campaña. El Gobierno tendrá un
rol relevante, pues deberá ser garante de un proceso democrático y
propiciar todas las garantías necesarias para el éxito del plebiscito de
salida. Por lo tanto, desde hoy veremos cómo partidarios tanto del
Apruebo como del Rechazo se desplegarán por todos los rincones del país
en búsqueda de sus votantes.
Durante
todo el proceso de la redacción del texto oficial que los chilenos ya
empezamos a conocer, escuchamos declaraciones e intervenciones, de ambas
opciones, que querían y quieren lo mejor para el país. Sin duda ese
debe ser espíritu que todos queremos, pues una Constitución, junto con
perdurar en el tiempo, nos debe entregar bienestar social, estabilidad
democrática, económica, entre otros tantos beneficios y garantías.
Es
por ello que se hace necesario que, durante este tiempo de campaña, la
ciudadanía reciba el mensaje con la información clara y precisa, que
queden atrás las distorsiones, las descalificaciones de uno u otro lado,
pues eso no nos lleva a ninguna parte; al contrario, nos divide, lo que
nos es bueno para el país. “Chile es uno solo”, tal como lo dijo el
recordado expresidente Patricio Aylwin en su discurso en el Estadio
Nacional en marzo de 1990, cuando asumió tras el término de la
dictadura.
Sea
cual sea nuestra postura, más allá de nuestros pensamientos e
ideologías, es necesario que nuestro accionar sea pensando en lo mejor
para Chile, de manera de no caer en desacreditar a quien piensa
distinto, de creernos que somos dueños de la verdad, de mirar como mi
enemigo a quien votará distinto; actuemos sin odio, sin violencia, la
democracia debe ejercerse respetándonos entre todos y todas.