Desde
la reciente publicación del “Informe sobre Exenciones y Regímenes
Especiales” de la Comisión Tributaria para el Crecimiento y la Equidad,
se ha querido poner una voz de alarma al respecto, aunque hace mucho
tiempo vengo discutiendo estos tópicos en esta columna como en otros
espacios de debate público.
Los
candidatos a gobernador regional de Magallanes debemos tener una
opinión al respecto, aunque claramente sigue primando el absoluto
silencio de algunos o inútiles rasgaduras de camisa sobre presuntos
conflictos de interés de los economistas partícipes del informe. Lo
anterior demuestra que los mismos de siempre solo pueden ofrecer lo
mismo de siempre. Si siempre hacemos lo mismo, no esperemos resultados
distintos, dijo uno que algo sabía (Einstein).
El
informe de la Comisión contiene recomendaciones respecto de la
conveniencia de mantener, modificar o eliminar tratamientos tributarios
especiales que reducen la recaudación fiscal y favorecen a
contribuyentes específicos, apreciando el impacto en la “eficiencia
económica, incidencia distributiva, evasión tributaria y costos
administrativos del sistema tributario”. Por último, el informe apunta a
evaluar si los beneficios tributarios pueden ser sustituidos con otras
herramientas de política pública que permitan “alcanzar el mismo
objetivo de forma más eficiente y equitativa”, con lo que no podemos
estar en desacuerdo, si nuestro deseo es el perfeccionamiento
institucional para favorecer el desarrollo económico y social de nuestra
región.
Lo
importante es que cualquier perfeccionamiento de nuestro sistema
tributario tiene que poner al centro de la discusión el impacto positivo
en los seres humanos que habitan el territorio, los incentivos para la
inversión y el desarrollo de empresas. Las llamadas leyes de exención
pueden ser perfeccionadas, siempre y cuando generen mejores condiciones
para la creación de más y mejores empleos, lo que va intrínsecamente de
la mano de más oportunidades de negocios para la creación y crecimiento
de empresas. Como prueba de mis palabras, ayudé a la Asociación de
Industriales de Tierra del Fuego a resolver los problemas provocados por
la administración del ex intendente Jorge Flies, administración que
puso en riesgo la continuidad de las empresas de la provincia y el
empleo de la mayoría de los trabajadores de Tierra del Fuego. Para ello,
gestioné reuniones en la Cámara de Diputados, sostuve reuniones con la
Asociación tanto en Santiago como en Porvenir, lo que culminó en un
exitoso encuentro con el Subsecretario de Hacienda. Hoy, Porvenir sigue
progresando gracias a las empresas que operan en el territorio y sus
trabajadores.
El
objetivo del sistema tributario imperante en la región en materias de
leyes de exención, bonificaciones y Zona Franca no deben ser el aumento
de la recaudación fiscal o disminución del gasto fiscal. De hecho,
reconocemos en el Estado y sus administradores de turno (Gobierno),
graves ineficiencias en el uso de los recursos fiscales.
Magallanes
es una zona extrema y por tanto requiere tratamiento diferenciado al
resto del país para asegurar la competitividad de sus industrias e
impulse el desarrollo económico y social. Con el apoyo de la ciudadanía
el 11 de abril, seré el gobernador regional que impulse el crecimiento
económico y el empleo. Los trabajadores y empresarios de la región
pueden estar tranquilos que tendrán en mi su mayor aliado.