Liderazgo autoritario

El
liderazgo autoritario surge cuando el ser humano dejó de ser nómada y
empezó a organizarse en civilizaciones. En las cuales creó estructuras
jerárquicas para poder gobernarse a sí mismo y al resto.

La
estructura jerárquica o piramidal se caracteriza porque no hay ninguna
duda respecto a quién ejerce la autoridad. Además el trabajo está divido
y las funciones de cada uno de los integrantes están claramente
definidas. Cada componente de la organización sabe cuál es su lugar e
igualmente aquello que se espera de él.

En
el liderazgo autoritario, o autocrático, es este quien tiene el mando o
ejerce el poder. Él es la ley, dado que la autoridad recae solo sobre
él. Es decir, es quien determina aquello que se debe hacer y lo que no
se debe realizar. Es quien toma todas las decisiones del grupo sin
considerar la opinión del resto. Asimismo, tiene el poder para premiar o
castigar. Además cuenta con privilegios y beneficios que solo gozan
ellos y no el común de las personas. En este tipo de liderazgo, quien
está en la cúspide de la pirámide es quien responde por todo el resto.
La comunicación se caracteriza porque es muy clara. A los miembros del
grupo se les explica las reglas que deben

seguir, los plazos que tienen que cumplir y cómo se deben hacer las
cosas. Estos líderes son poco sensibles a las personas y están
pendientes del cumplimiento de objetivos. Un ejemplo de este tipo de
liderazgo es el ejercido por los reyes. El rey era la figura máxima de
poder en la estructura piramidal. Este era a quien se le debía sumisión y
obediencia, porque se suponía que sabía que era lo mejor para sus
súbditos, es decir que su visión debía ser adoptada por todos ya sea por
decisión propia o por miedo.

Algunas ventajas del liderazgo autoritario son las siguientes:

Cuando
es necesario tomar decisiones rápidas y urgentes, el liderazgo
autoritario es la mejor alternativa. Como, por ejemplo: frente a un
naufragio donde no hay tiempo para que se tomen decisiones grupales.
También puede ser muy beneficioso para aquellas personas que tienden a
relajarse con facilidad, puesto que este tipo de liderazgo obliga a
mantener un determinado ritmo de trabajo. Esto a su vez mejora la
productividad y el rendimiento.

Desventajas del liderazgo autoritario:

La
capacidad creativa se ve limitada solo a la capacidad de crear del
líder, puesto que las demás ideas no son tomadas en cuenta. Por este
motivo, el liderazgo autocrático no es compatible con trabajos que
requieren innovación. No obstante, es más apropiado para aquellas
actividades que son repetitivas y rutinarias. Por otra parte, la
autoestima de los colaboradores se ve muy disminuida al no considerarse
sus aportes. Lo que podría hacerlos sentirse despreciados. Por eso se
aconseja que este tipo de liderazgo sea llevado a cabo por un periodo
corto de tiempo,
de lo contrario puede originar al interior del grupo la rebelión.

Siguiendo con la serie sobre el liderazgo, en el siguiente comentario se verá el liderazgo laissez-faire

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS