Llegamos al Plebiscito con un país fragmentado

Durante
la última semana fuimos testigos de situaciones vergonzosas en nuestro
país. No puede ser que una ministra de Desarrollo Social, como Jeanette
Vega, intente sostener contactos con un prófugo de la justicia como
Héctor Llaitul. ¿Da para pensar que el Gobierno quería negociar con un
terrorista que está hoy detenido en la cárcel por robo de madera y otros
ilícitos en la Macrozona Sur? Al otro día, el cierre de campaña del
Apruebo en Valparaíso es coronado por una performance donde un grupo
denominado “Las Indetectables” basureó la Bandera Chilena pasándosela
por ciertas partes del cuerpo, realizando una verdadera vejación de uno
de nuestros más honorables emblemas patrios. El domingo, en plena
Alameda de Santiago, en medio de una marcha autorizada denominada
“Por las tradiciones del campo chileno”,
se encontraron contra supuesta bicicleteada -también autorizada- por el
Apruebo y los manifestantes de ambas posturas plebiscitarias se
enfrentaron a piedrazos e incluso hasta golpes con fusta. Hechos
vergonzosos. Pero los que continuaron fueron gotas que también rebasan
el vaso.
El diputado Gonzalo de la
Carrera (ex Partido Republicano), agredió a golpes al vicepresidente de
la Corporación, Alexis Sepúlveda (Partido Radical), al término de una
sesión especial sobre la presencia de carteles de narcotráfico en el
país. El propio De la Carrera, a la salida de la Sala, reconoció la
agresión y aludió a un “pechazo” previo por parte de Sepúlveda. “Me
defendí”, dijo el legislador.
El
diputado Andrés Longton (RN), en representación de Chile Vamos,
cuestionó a De la Carrera y respaldó a Sepúlveda. “Ha tenido estos
arrebatos que hoy día terminan en un acto de violencia inusitada y que
no pueden tener ningún tipo de respaldo ni ningún tipo de
relativización”, sostuvo. De la Carrera ya no pertenecía des
de
hace meses a republicanos y tras el incidente fue expulsado de
inmediato de la bancada de ese partido. Y para coronar los desatinos, el
Mandatario Gabriel Boric asistió a la cena en la que dejaba el cargo de
presidente de la Sociedad Nacional de la Minería (Sonami) Diego
Hernández y en su discursos el Jefe de Estado en vez de ser conciliador
con un gremio que le ha entregado riquezas al país les señaló:
“Don
Diego, ustedes son contrarios a disminuir las utilidades en periodos de
bajo precio y yo le pregunto ¿cuándo han sido partidarios de entregar
parte de las utilidades? Tras lo cual Boric recibió una gran pifiadera
de los presentes, porque el magallánico olvida que su millonario sueldo y
el de las máximas autoridades del país se paga con las ganancias que a
los chilenos nos da el cobre, que por mucho tiempo ha sido denominado
“el sueldo de Chile”. Estamos mal, así llegamos al plebiscito de salida,
con autoridades nerviosas, estresadas, que no se saben expresar ni
controlar y con actos que nos avergüenzan como chilenos. Es hora de que
se digan definitivamente las cosas por su
nombre y no sigamos tapando bajo la alfombra lo que nos ha provocado división en estos últimos años.

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