“Ser
o no ser, esa es la cuestión”, es la primera frase del discurso
pronunciado por el príncipe Hamlet en la afamada obra de William
Shakespeare, ‘Hamlet’.
Al
comenzar este escrito quiero parafrasear esa primera frase antes
citada; “Votar o no votar, esa es la cuestión”, en lo personal siempre
he sostenido el voto voluntario, lo sigo sosteniendo, pero en la
realidad de nuestra sociedad, hoy pienso que debe volver el voto
obligatorio, en las últimas votaciones el promedio de ciudadanos
comprometidos, que asumen su derecho y responsabilidad cívica es del 50%
del padrón electoral, esto nos muestra que durante los últimos 30 años
de democracia nuestra sociedad perdió una bella oportunidad como es la
educación y formación cívica, para tener ciudadanos responsables y
conscientes de su derecho – deber.
No
quiero pensar mal, pero tengo el derecho de la duda, ¿será que fue a
propósito? Para tener una sociedad falta de conocimiento cívico, tengo
que escribir que la ignorancia es la base, para crear rebaños, no
sociedad, es lo que hemos visto estos últimos tres años, llevar a
nuestra nación a un periodo de cambio constitucional, basado en falacias
fue fácil, sí, querido lector pues Ud. y yo nunca habíamos leído la
constitución política de nuestro país, cuando tú y yo no conocemos lo
que se pretende cambiar sin saber si es bueno o malo, entonces como
rebaños seguimos a los “iluminados”, no quiero pensar mal, pero muchas
veces dudo y otras escribo lo que dudo, nuestra sociedad pidió; mejor
salud, mejores pensiones, mejor educación, hoy tenemos a muchos
conciudadanos que ya no tienen un peso ahorrado para su jubilación, a
modo de ejemplo.
Votar
o no votar, esa es la cuestión, en primer lugar debo escribir, que el
voto es la única herramienta que tenemos los ciudadanos en nuestra
democracia, tu voto y el mío es un botín, sobre todo esta semana pues
el domingo estaremos frente a frente con la papeleta, por eso es que
escuchamos ofertones de campañas, yo les invito como un ciudadano común
y corriente que no venda su voto por un plato de lentejas, vote usted
ejerciendo la libertad, que es su derecho natural, nadie puede
intervenir en su decisión, vote usted en consciencia y sobretodo en
convicción, la base de su decisión debe ser siempre sus valores y
principios, no lo haga por colores, sino por convicción, de manera
inteligente e informado, lea, pregunte y escuche, piense en el
futuro, piense en sus hijos y nietos, hoy está en juego: el
desarrollo, el progreso, la equidad, la libertad de expresión, la
propiedad privada, etc.
Es
vital que usted y yo nos levantemos el domingo con la convicción y
decisión de ir a las urnas a sufragar, no dejemos que otros piensen por
nosotros, por esto puedo agregar que el voto debe ser racionalmente
inteligente, no solo emocional.
¿Quiénes
pueden lograr esto? Los ciudadanos conscientes, conscientes de sus
valores, conscientes de la historia, para no tropezar de nuevo con la
misma piedra, conscientes del presente y del futuro, conscientes que
siempre existe el canto de sirenas y tritones, que siempre es suave y
dulce melodía, pero su final es amargo.
“Por
falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido”. Esta es la frase
de un profeta bíblico, como docente de teología, te animo a no estar
en el rebaño de los desinformados, lee, pregunta, escucha, averigua,
indaga y el domingo a votar, usando tu libertad y derecho, pero con
responsabilidad social y cívica. Gracias por leer
Ciudadanos Conscientes por Chile.