Antes
del estallido social y la pandemia, el turismo se estaba consolidando
como una de nuestras principales actividades económicas. Por eso los
desafíos que se vienen para Magallanes post pandemia son muchos.
Independiente de que las cifras eran muy positivas hasta la temporada
2018-2019, con un notable crecimiento, aún falta mucho por hacer. Hay
que diversificar los destinos, porque no nos podemos quedar solo con las
Torres del Paine, por eso es fundamental que las iniciativas
gubernamentales se concreten a la brevedad. En eso deberán tener mucha
injerencia las máximas autoridades regionales. Dentro de los proyectos
están el diseño y construcción y mejoramiento de la ruta de navegación
por el sector de El Kirke; el diseño de infraestructura portuaria para
Puerto Natales, que permitirá que buques de turismo de gran tamaño
lleguen a la capital de Última Esperanza y por ende, aumente el arribo
de turistas y demanda de servicios y logística. A su vez, en la
Provincia de Magallanes, está el mejoramiento de la infraestructura
portuaria, el diseño y construcción del Centro Antártico; el camino que
unirá las comunas de Río Verde y Puerto Natales generando un trazado
alternativo a la Ruta 9 que va desde Punta Arenas hasta la capital de
Última Esperanza; la ruta a Cabo Froward, entre otros. En Tierra del
Fuego, la ruta entre Porvenir-Manantiales y entre Porvenir-Onaisin, que
comunicará la capital de Tierra del Fuego con el sur de la isla, donde
hay paisajes maravillosos e inexplorados. Por su parte, en Puerto
Williams se debe concretar la construcción del aeródromo Guardiamarina
Zañartu y mejorar la infraestructura portuaria. Son muchas las cosas que
faltan por hacer, estas son las de primera necesidad y en las que se
debiera acelerar.