Los
antivalores son las conductas o las actitudes de los seres humanos que
resultan dañinas y negativas para otros. Son lo contrario a los valores,
es decir, a las creencias que se consideran importantes y que, según el
punto de vista ético, moral y de tradición cultural, pueden variar
según las diferentes sociedades. Los antivalores son extremadamente
dañinos para cualquier sociedad, las consecuencias de la injusticia y la
mentira merman las relaciones humanas. Un antivalor es todo aquello que
nos degrada como personas, toda practica que va en contra de la
finalidad del ser humano: La Felicidad. Los antivalores destruyen el
sentido de la vida de una persona, la alegría que se refleja en un
rostro humano a causa de un logro personal, de un acto de justicia o de
una simple sonrisa, puede desaparecer a causa de un insulto, de un robo o
de una calumnia. Existe un dicho popular que dice “Si fuéramos mas
inteligentes seriamos mas buenos”. No hace falta observar demasiado la
realidad que nos rodea, para darnos cuenta de que los antivalores son
“el pan nuestro de cada día”, corrupción, robos, asaltos, destrucción de
la propiedad privada, terrorismo, asesinatos, injusticia,
discriminación, violencia, solo por nombrar algunos, la lista es
interminable.
Los
antivalores son rasgos de carácter moral que se creen correctos por
quien la práctica, sin embargo, socialmente se consideran negativos para
el individuo y la convivencia, porque generan crisis y corrupción,
además atentan contra los valores sobre los que se funda nuestra vida en
sociedad, como la tolerancia y la gratitud, entre otros. Por lo tanto,
los antivalores dificultan severamente la buena convivencia, la armonía y
el respeto mutuo, valores necesarios para la vida social, por lo que,
tanto las religiones como los diferentes sistemas de pensamiento
ideológico o filosófico se rigen de acuerdo con los sistemas de valores.
La finalidad es evitar la práctica de antivalores como la denostación,
la envidia, la deshonestidad, el irrespeto, la intransigencia, que se
encuentran entre las más graves. Cuando los antivalores rigen la
conducta de una persona esta suele ser negativa, fría, insensible,
apática y no le importan las consecuencias que tienen sus actos sobre
los otros. Por eso, los antivalores, afectan todos los aspectos de la
vida, tanto la personal, la familiar, la escolar como la profesional.
Estimados
Lectores: Nuestro país y todos los que formamos parte de él, no estamos
exento de esta desgracia, los antivalores forman parte del día a día en
la relación de las personas, principalmente en las comunicaciones, es
así como en estos últimos años claramente se han ido instalando en
nuestra sociedad, entre ellos, el odio, el rencor, la violencia, la
mentira, sin embargo, es necesario no perder la esperanza y forjar
nuestro carácter para no sucumbir ante aquello que nos hace ser menos
personas, que nos degrada y que nos aleja de nuestro fin principal: LA
FELICIDAD.