Conforme
a cifras oficiales del Ministerio de Educación, trescientos ocho niños y
jóvenes desertaron del sistema escolar público en nuestra región. O
sea, a pesar de la Reforma Constitucional introducida por la ley 18.876,
que hace la enseñanza básica y media obligatoria, ésta no tiene el
poder de llevar de las orejas a los niños y jóvenes a las escuelas y
liceos públicos, igual desertaron, una lección formidable que no basta
con establecer derechos fundamentales en la Constitución, y de
garantizar este derecho con un sistema gratuito de enseñanza, si es que
éste no genera credibilidad, confianza y satisface las expectativas de
los jóvenes y familias chilenas. Especialmente grave es que las cifras
de deserción se concentren en los cuartos medios. O sea, se trata de
desertores que tienen discernimiento y una formación básica que ya les
ha permitido sortear las barreras básicas de la desinformación y el
analfabetismo. Por cierto, surgen muchas interrogantes, su educación
previa ha sido insuficiente, la educación formal ya no les satisface,
tienen otras expectativas o comprendieron demasiado rápido que un cuarto
medio, por si solo, sirve de bien poco y nada y caen en la apatía y el
desinterés. Con todo, esta realidad al menos nos enseña algo, no hay
que sobreestimar el poder de la ley ni los derechos fundamentales
consagrados en la Constitución. Esta reforma constitucional y la
reforma educacional, no han sido estructurales, no han mejorado la
calidad de la educación, de párvulos, básica y superior, y efectivamente
como sostiene el Rector de la Universidad Diego, Carlos Peña, ya en su
columna de 12 de noviembre de 2014, la escuela se ha transformado en el
sustituto de la carencia de un proyecto de izquierda, cediendo en exceso
a los grupos de presión y los movimientos sociales sin conducción, que
redujeron todo al lucro, la selección y el copago. En un documento del
año 2010, emanado de la Subdere, se describen los problemas
estructurales de la educación pública de administración municipal, en
Punta Arenas. 1º Déficit estructural, a esa fecha M$ 200 por mes, ahora
entiendo que esta cifra debe ser el doble, causas, según la Subdere. a)
Perdida sistemática de matrícula del orden de 400 alumnos por año. b)
Sobredotación de profesores y asistentes de la educación, baja relación
de alumnos por aula, en relación al promedio nacional. c) Bajo
porcentaje de asistencia. 2º Entre las iniciativas propuestas por la
Subdere, a esa fecha, ya se propone, entre otras, reducir la dotación,
sobretodo de los mal evaluados y aquellos con salud incompatible. 3º
Evaluar y en lo posible efectuar el cierre, fusión o reconversión de
establecimientos educacionales. El prestigiado profesor y ex seremi de
Educación, Raúl Muñoz Pérez, en el Diario La Prensa Austral, de fecha
21.04.2010, ya reconocía que la fusión de establecimientos
educacionales, es algo lamentable, pero que va a ocurrir, y que en
definitiva lo determina la Corporación Municipal. Agrega que la baja
de matrícula, se debe entre otros factores, a los paros y movilizaciones
docentes, porque los apoderados ven como sus hijos no están recibiendo
los aprendizajes adecuados. Son muchas las causas de la deserción
escolar, pero sin lugar a dudas una administración vacilante, falta de
energía, ineficiente, contribuye, porque desmotiva a alumnos y
profesores, y por cierto entrega una señal inequívoca a los jóvenes,
donde hay desorden y falta de disciplina en el pensar y en el obrar,
toda alternativa es posible, todo está permitido, porque no existe un
orden necesario para poder llevar a cabo un aprendizaje, y ello
desmotiva, se deja de tener estudiantes porque quienes asisten dejan de
desplegar los esfuerzos necesarios para aprender. En realidad los
desertores no son los culpables, merecen no solo indulgencia, sino que
alternativas, otros programas que den cuenta de sus especiales
circunstancias, porque quienes se alejan de la educación formal, asumen
otros riesgos y pueden perfectamente engrosar las filas de cualquier
opción populista o violenta, en que la gran causa es como satisfacer la
frustración que se ha generado en ellos.