El
probable retiro de fondos desde las administradoras de pensiones le
endosa al Estado una nueva deuda, al hacerlo en parte responsable de
compensar el retiro de estos fondos, y le exigirá aportar al Fondo
Colectivo Solidario de Pensiones cuantiosos recursos para compensar el
retiro de los fondos en el mediano plazo. En medio de una pandemia como
la que atravesamos surge la duda: ¿es prudente destinar aquí estos
recursos? Para la CPC regional en Magallanes la tasa de desempleo podría
llegar al 20% en los próximos meses y la caída del PIB estaría estimada
en 7% para este año 2020, las prioridades inmediatas debieran estar en
la recuperación económica y en políticas sociales y proempleo. Y eso, en
el mediano plazo será muy difícil de concretar. Además, el aprobar a la
rápida un Fondo Colectivo Solidario nos pone a los chilenos en el
camino de la captura política de los fondos de pensiones, que han
seguido otros países con graves consecuencias. Lo aprobado y que muy
probablemente se concrete en los próximos días en el Senado podría
llevar a propinarle un golpe, probablemente irreversible, al sistema de
protección social y a la estabilidad fiscal de largo plazo de nuestro
país. La CPC, la SNA, a nivel nacional hacen hincapié fuertemente en que
en el mediano plazo, el retiro de fondos afectará también el empleo y
la sanidad de las cuentas fiscales, por cuanto los empleadores tendrán
que aumentar las cotizaciones justo en momentos en que se requiere
incentivar nuevas contrataciones.