Los graves daños del Covid en la salud mental

Según datos de la Encuesta Nacional de Salud (ENS), una de cada cinco personas tuvo una enfermedad mental en 2020 y eso se vio incrementado en 2021
y 2022. Tras dos años de inestabilidad social, cuarentenas,
confinamiento y desempleo, las cifras son aún más dramáticas. Lo que se
nos viene durante los próximos años en cuanto a atenciones de este tipo
será realmente impactante. Y los más afectados son nuestros niños y
adolescentes. Una reciente columna de André Le Foulon Rothe, presidente
de la Fundación Patronato Madre-Hijo, señala explícitamente un estudio
reciente financiado por la Universidad de Columbia y realizado por
investigadoras del CEP junto al Patronato Madre-Hijo, en el que se
encuestó a beneficiarias de nuestros Centros de Salud Materno Infantil
en cuarentena de Santiago y Valparaíso, lo confirmó: cerca de la mitad
de las madres evidenció un aumento en sintomatología depresiva. En este
contexto, los que más se resienten son los niños, pues los síntomas de
ansiedad, irritabilidad y la depresión del cuidador principal impactan
en su desarrollo integral. Lamentablemente, ya se observan los efectos:
en este mismo estudio, casi el 70% de las cuidadoras reconocieron un
notorio empeoramiento en el comportamiento de sus niños desde el inicio
de la pandemia. André Le Foulon Rothe, señala además que al trabajar en
conjunto con terapias sicológicas y siquiátricas hemos observado en
corto plazo una evolución positiva de las mamás: mejora su autoestima,
la confianza en su rol como madres, son más cariñosas, menos ansiosas y
con más esperanza de salir adelante. Así fortalecen el vínculo con su
hijo, incentivando el desarrollo de sus capacidades y con resultados
significativos en su evolución. Hemos comprobado, además, que la
atención en salud mental a las madres puede prevenir situaciones de
maltrato a sus hijos.

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