Todos
hemos oído hablar de los jinetes del apocalipsis, que son el hambre, la
peste, la guerra y la muerte. Sin embargo, los jinetes modernos, los
jinetes del Antropoceno, son directamente causados por nosotros y
nuestra sed de tener mas y destruir mas, para gastar mas. Estos nuevos
jinetes son numerosos y representan cambio climático global, basura en
los océanos, contaminación del aire y del agua entre muchos desastres no
del todo naturales. Sin embargo, hay un jinete menos conocido, pero mas
insidioso y este es la asfixia del mar en las zonas mínimas de oxígeno
creando zonas muertas.
Para
poder juzgar a este jinete azul, primero distingamos lo que es natural
de lo no lo es, recordando que el mar era anóxico y anaranjado por la
mayor parte de la historia de la vida en este planeta. La ecuación
nutriente-vida cambio al final del Precámbrico con dos glaciaciones
globales que liberaron los nutrientes atrapados en las placas
continentales permitiendo que la fotosíntesis de las recién
evolucionadas algas cambiara este balance entre la oxigenación del mar
causado por la fotosíntesis y la captura de este Oxígeno por la
respiración de los organismos marinos, permitiendo, en este mar azul
rico en nutrientes y oxígeno, la evolución de los organismos
multicelulares complejos.
Actualmente
seguimos con la misma ecuación ancestral (nutrientes y vida que se los
coma) y el balance determina la productividad del mar y ocurre entre la
fotosíntesis que fija carbono y muchas veces nitrógeno, junto con la
entrada de nutrientes en zonas de surgencias y la respiración que
consume oxígeno. Dentro de este balance hay zonas mínimas de oxígeno a
mas de 200-1500 metros donde hay mas degradación de materia orgánica que
fotosíntesis (no llega la luz) por lo que el mar pierde su oxigenación.
Sin
embargo, en el mundo de los jinetes del Antropoceno, la entrada
desproporcionada de nutrientes y contaminantes que entran al mar desde
los ríos y las costas lo están matando. Un ejemplo tremendo de esto es
la zona muerta enfrente del delta del Mississippi en el Golfo de México
mismo que ocurre debido a la entrada masiva de agroquímicos de los
cultivos que cruzan la mitad de Estados Unidos. En Chile, un país con
gran producción agropecuaria, esto también ocurre, razón por la cual, en
Temuco durante el año 2018, la playa se lleno de sardinas muertas que
murieron de asfixia en las costas chilenas.
¿Cómo
atajar a este jinete? el mar es muy vasto y profundo, la producción
agrícola sin duda tiene que cambiar a usar menos agroquímicos, pero al
mismo tiempo tiene que alimentar a una población cada vez mayor.
Queremos
dar un ejemplo que se puede sanar al mar en la bahía de Ohuira,
Sinaloa, México (busquen en google maps). Tenemos de aliados tenemos a
una empresa alemana de fertilizantes los cuales quieren multiplicar el
ejercicio de limpieza del mar si nuestro proyecto funciona, finalmente
es el exceso de estos nutrientes la causa del desastre. Pero los agentes
de cambio mas importantes en este proyecto son los niños de los
bachilleratos de la región, quienes aprenderán a domar el poder
ancestral de las bacterias y harán ecotécnias y humedales donde el agua
se detenga y le de tiempo a la vida de procesar los excesos de nitrógeno
y fósforo antes de entrar al mar. En la próxima entrega les contare mas
de este proyecto piloto.