Una
de las principales razones que tuvo el Presidente Gabriel Boric para
después de un año y 5 meses remover de su cargo al exministro de
Educación Marco Antonio Ávila fueron los pésimos resultados
educacionales de niños, adolescentes y jóvenes en este periodo. La
pandemia nos retrasó más de una década en términos educacionales y las
cifras obtenidas en pruebas como el Simce fueron la mejor radiografía de
que no avanzamos nada, todo
lo contrario, además retrocedimos, porque este Gobierno del Presidente
Gabriel Boric no ha sido capaz de implementar adecuadamente el traspaso
de la educación municipal a los SLEP (Sistemas Locales de Educación
Pública). Hasta antes de la pandemia
(2020) el promedio en las pruebas del Simce apenas había crecido un
punto anual. Para los más optimistas podría haber habido un crecimiento
que se sostuviera, pero la educación on line y la falta de
presencialidad lo impidió y fueron mismos parlamentarios y altas
autoridades de este Gobierno los que cuando estaban en la vereda
contraria se negaban a que se volviera a las clases presenciales y hoy
son ellos mismos quienes están viendo los magros resultados. Chile aún
está muy lejos de los logros que anhelan nuestras
autoridades educacionales, porque tenemos muchos niños en desempeño
insuficiente, lo que significa que no están aprendiendo las operaciones
que deberían saber. La sensación es de retroceso incluso con deserción
escolar con una oposición a la autoridad de los padres, pero avalados
por instituciones que en vez de solucionar los problemas al interior del
hogar los complejizan. A la brevedad se requiere de un conjunto
distinto de propuestas que vengan a mejorar las capacidades de las
escuelas. Por eso existe gran preocupación, porque el problema de la
mejora de aprendizajes se comienza a complejizar y ya no basta con medir
lo aprendido con pruebas de selección múltiple. En las jornadas de reflexión educativas se debe
analizar cómo se está educando hoy, cómo se están entregando los
conocimientos, cómo se está enseñando. Por ejemplo, hay que ver cómo
están participando los alumnos de la enseñanza que entrega el docente en
la aula. Hay que mejorar, hay mucho por mejorar.