En
abril se celebró el día mundial de la lucha contra el maltrato infantil
y las cifras que se dan a conocer por parte de la Unicef son
alarmantes.
La
Unicef, señaló que la violencia hacia niños por parte de sus cuidadores
principales ha tenido un aumento en los últimos seis años, según los
datos de la 2° Encuesta Nacional de Polivictimización (estudiantes entre
12 y 17 años), pasando de un 35% en 2017 a 39% en 2023. El mismo
estudio muestra un mayor incremento de la violencia sicológica,
manifestada en insultos, pasando de un 28% en 2017 a 35% en 2023.
Los
resultados de la 2° Encuesta Nacional de Polivictimización son
coincidentes con otros estudios sobre violencia realizados en nuestro
país, durante la última década. Según la encuesta ELPI, el 56,9% de los
niños, entre los 5 y 12 años, es víctima de agresiones sicológicas en su
crianza por parte de cuidadores principales. A eso se suma, según la
encuesta CAP de Unicef, que un 47% de los cuidadores consideran, al
menos, una práctica violenta como efectiva y un 33% de los padres y
madres no considera la violencia sicológica, como una forma de
violencia.
La violencia sicológica tiene efectos similares a la violencia física,
afectando el derecho que tienen los niños a vivir una vida libre de
violencia, así como su salud física y mental, su autoestima y estado de
ánimo, y sus procesos de aprendizaje y desarrollo. Asimismo, deteriora
la relación con sus padres y madres y con sus pares. La Convención sobre
los Derechos del Niño da un lugar central a los adultos en la vida de
niños y niñas, guiando su proceso de desarrollo, lo que implica poner
límites y normas, pero nunca con violencia.
Los niveles de violencia intrafamiliar en contra de niños en Chile
siguen siendo altos, lo que es confirmado por distintos estudios que se
han realizado en el país en la última década. El maltrato infantil es
una grave vulneración de derechos, que afecta transversalmente a niños,
niñas y adolescentes de todos los sectores sociales y deja graves
efectos en su desarrollo.
Durante
los últimos gobiernos que hemos tenido en nuestro país, todos han
expresado la importancia de proteger a nuestros niños, sin embargo,
estas cifras dan cuenta que aún queda mucho por hacer y tenemos la
obligación de bajar los niveles de violencia y para eso se requieren de
políticas públicas efectivas.