Los
peores ciegos son aquellos que se niegan a ver la realidad que los
rodea debido a su soberbia, a su engreimiento y a un afán infantil
desquiciado de romper todo y contra todos.
Los
chilenos, los magallánicos, el mundo entero, ese que no comulga con las
dictaduras del fascismo rojo, lo apreciamos y nos lamentamos por Chile,
nuestra Patria querida.
La
mayoría de estas bien remuneradas autoridades que administran al
estado-fisco-gobierno hasta ahora, se niegan a ver que la nueva
delincuencia ha sentado su dominio en amplios sectores de nuestra
sociedad, con o sin cuello y corbata; que el narco tráfico es pan de
cada hora, ya no de días, en muchas ciudades chilenas; que la Macro Zona
Sur es el escenario de narco-guerrilla disfrazada de “causa mapuche”;
que el precio del litro de combustibles sube cada semana y se acerca a
los mil 500 pesos o que ya los sobrepasó en más de una comuna aislada, y
que el kilito de pan bordea los dos mil pesos, aún con el descuento de
algunas panaderías, para las compras que hagan adultos mayores (Que Dios
los Bendiga: a esos empresarios, modestos, en su mayoría, y a esos
abuelos y abuelas que aún pueden adquirir ese producto).
Y
las cosas que estos ciegos porfiados son muchas más: en un solo
noticiario radial se dio cuenta de cinco personas baleadas por
desconocidos en plena calle o en sus domicilios, en distintos puntos del
país, entre ellos tres acuchillados en plena Alameda y a metros del
Palacio de La Moneda; que aquí en Punta Arenas, un matrimonio de adultos
no tan mayores, fueron asaltados en su propia casa, y que la crónica
policial austral aumenta cada día y así, se podría seguir y seguir, pero
usted que ya no sale de su casa después de las ocho de la noche por
temor a que por no dar “una moneíta” algún antisocial “le pifie el paño”
con una navaja o un cuchillo o lo amenace con un arma de fuego… Y le
quietan todo lo de valor que pudiera llevar en sus bolsillos.
Eso
no lo ven estos cegatones soberbios, engreídos, más encima mentirosos y
expertos en volteretas notables para ejercer el poder político
temporalmente.
Y,
por suerte, la Contraloría ha intentado poner un freno a la
intervención electoral en favor de la aprobación del mamotreto cuasi
boliviano, cuasi colombiano, cuasi peruano, cuasi venezolano, pero
claramente chavista-cubano, surgido de una convención no democrática,
con escaños reservados, con cancerosos que no tenían cáncer, con fulanos
que votaron desde la ducha o que ofendieron y se burlaron de nuestros
símbolos patrios.
A
esos ciegos, el 4 de septiembre, se les debe devolver la visión, con un
triunfo rotundo del RECHAZO, tal como lo señalan TODAS LAS ENCUESTAS, y
que puedan apreciar cómo una comisión de EXPERTOS DE VERDAD, no como
los baraditontos, escribe la Constitución que Chile se merece para
seguir avanzando hacia un mejor futuro MEJOR para todos los chilenos,
para todos los magallánicos.