La Región de Magallanes
desde la llegada de la goleta “Ancud”, aquel histórico 21 de septiembre
de 1843, con la toma de posesión del Estrecho de Magallanes, ha sido una
tierra generosa para miles de personas, que buscando nuevos horizontes
llegaron a este extremo del país para luego construir un hogar y formar
una familia, haciendo suyo este territorio.
Sin
duda que la migración a Magallanes está fuertemente ligada desde que
Chile tomó posesión de este territorio. Primero los chilotes, luego
chilenos de diferentes regiones, para dar paso a migrantes de diferentes
latitudes del mundo: franceses, italianos, alemanes, suizos y por
cierto croatas (exyugoslavos), por lo tanto esta región es una zona de
migrantes, y quienes nacieron en esta tierra tienen un pasado familiar
vinculado a un ciudadano, ciudadana, no nacido en Magallanes.
En
el último tiempo la palabra migrante ha estado presente en todos los
medios de comunicación, nacionales y regionales, pero lamentablemente
vinculada a noticias que empañan la presencia de migrantes en nuestro
territorio nacional por sucesos vinculado a hechos policiales de
diferentes tipos, cuya connotación ha repercutido en la comunidad, con
reacciones que no se pueden justificar por ningún motivo, como tampoco
debemos vincular y generalizar a toda la población extranjera, en donde
hay personas que día a día en forma honesta y responsable son un
importante aporte a nuestro país.
La
agresión a carabineros, la muerte de un joven camionero vinculada a
ciudadanos extranjeros, el incontrolado ingreso de personas
indocumentadas, ha sido el detonante para la reacción ciudadana, que ha
salido a las calles, se ha tomado las rutas y ha paralizado algunas
ciudades del norte del país, exigiendo a las autoridades gubernamentales
mayor control y fiscalización para contener y erradicar los hechos
conocidos.
Nuestra
región, tal como se puede corroborar en los medios de comunicación, no
ha estado ajena a hechos policiales que han perturbado la tranquilidad
de la población, hechos en donde se han visto vinculados ciudadanos
extranjeros. Tráfico, microtráfico de drogas, fiestas clandestinas,
riñas en la vía pública, son algunos sucesos que se han conocido, que al
igual que en norte del país empeñan la presencia de migrantes en la
región.
Quienes
vivimos en Magallanes no podemos estar en contra de la llegada de
ciudadanos de otras latitudes del mundo ya que somos una región surgida
por migrantes nacionales y extranjeros. No obstante, pedimos que su
llegada se haga dentro de las normativas legales y conforme a las
disposiciones existentes. Las puertas están abiertas para quienes
ingresen a la zona dentro de nuestro marco jurídico, sin duda serán
acogidos al igual que aquellos migrantes que desde 1843 han hecho grande
a este apartado lugar de la nación.