Mientras en Santiago y Valparaíso se discute (al momento de escribir esta columna) ¿Si al retiro, no al retiro del 10%? ¿Que queremos AFP, que no queremos AFP? ¿Que las pensiones las financie el Estado o que cada uno se financie su pensión?…. en Magallanes vemos cada día apagarse la luz en los ojos de algunos de nuestros abuelos, adultos mayores, personas que hicieron posible que estemos hoy acá. Observamos como el país se divide y la política no da respuestas sensatas, dejando en permanente tono de espera a nuestros abuelos que requieren pronta solución a promesas incumplidas. El proyecto de reforma al sistema de pensiones enviado hace largo tiempo por el Gobierno sigue atorado en el intrincado mundo legislativo del Congreso. Por eso debemos dar el paso necesario hacia la inclusión social. Y este paso debe contemplar a nuestros adultos mayores.
Una lección que nos deja la pandemia es que debemos proteger a los más vulnerables. Son muchos los abuelitos que viven con lo justo; algunos apoyados por sus hijos y familiares, otros abandonados a su suerte y solos. ¡No está bien llegar a la última etapa de la vida para caer en el abismo de la pobreza!. Por eso una propuesta central como candidato a Gobernador de Magallanes es impulsar una pensión desde el Estado para nuestros abuelos.
¿En qué consiste? Asegurar a los adultos mayores aportantes y residentes de Magallanes un monto que les permita cubrir sus necesidades dignamente, ya que no podemos continuar con estas políticas de incertidumbre tanto para los actuales y futuros jubilados.
Nuestros abuelos deben estar protegidos, cuidados, y por eso mi propuesta apunta a retribuirles todo el esfuerzo que han hecho, educando a sus hijos y nietos. Me inspiro en el principio que las nuevas generaciones le deben cierto agradecimiento a lo miembros de la generación anterior. Porque un país no tiene futuro sin educación, y la manera que cuidamos a nuestros niños y abuelos, dice mucho del tipo de región que aspiramos.
Los adultos mayores son nuestro tesoro social, porque ellos han visto y vivido más que nosotros. Podemos aprender de ellos. No olvidemos a quienes trabajaron los campos y forjaron nuestras ciudades día y noche para que nosotros disfrutemos lo que hoy tenemos.
Estamos trabajando en este proyecto para convertir a Magallanes en la primera región de Chile que asegure una vejez digna a sus adultos mayores. Mi propuesta consiste en protegerlos, retribuirles y darles lo mejor que podamos para que sigan entregándonos las enseñanzas de todo lo que han vivido. Lo que nos deja la crisis social, económica y sanitaria, es que necesitamos de todos.
Para poner a Magallanes Primero, no basta una simple administración que “copia listas de supermercado en Santiago y calendariza cortes de cintas”. Se requiere mucho más… Los cambios hacia la prosperidad se generan con liderazgo emprendedor e innovador. ¡Si es posible correr las fronteras!, y si usted me lo permite, haremos de nuestra región un hogar para todos.