Las conmemoraciones del quinto
centenario de la primera circunnavegación del mundo nos trae a la
reflexión a personajes que, son para nosotros cercanos o lejanos, pero
que han superado el tiempo y evidentemente las fronteras.
Fernando
de Magallanes, navegante portugués, es parte de una época que nos
muestra diferentes facetas de la humanidad que aun son trascendentes y
que marcaron las dinámicas de las expediciones que para los Europeos
fueron descubriendo nuevos mundos.
Es
en efecto recordar el carácter del hombre de la época de los
descubrimientos, como señala el Premio Nacional de historia Bernardino
Bravo Lira “hombres que superaron los desafíos, limitancias y
dificultades, a través del ingenio y su fe en Dios”, una forma distinta
de enfrentar el mundo que los llevó a superar
las barreras del conocimiento y llevarlas más allá, superar sus propias
limitaciones e innovar en ciencia y técnica. Pues si bien la primera
circunnavegación al globo fue un objetivo no planteado, el haberla
realizado es fruto de avances de una época en distintas facetas de la
tecnología naval, desarrollo de la ciencia y también de una cultura que
lleva al hombre a no limitarse por el mar, muy por el contrario ver un
camino a lugares desconocidos esperando ser explorados a través de esta.
Por
lo tanto es un contexto necesario de comprender, la cual nos explica el
por qué y el cómo de empresas de exploración que se desarrollaron.
Evidentemente existieron diversas dificultades, la corona portuguesa no
consideró viable la propuesta de Magallanes y una vez que la corona
española auspicio aplico una serie de medidas que buscaban proteger las
rutas establecidas por Portugal, incluyendo la orden de captura de los
navíos y tripulación.
En el viaje se hicieron notar otras figuras que pasarían a la historia, como es el caso del piloto y cosmógrafo
Andrés del San Martín, quién elaboro un detallado estudio de medición
de la costa de Brasil. Sin embargo una figura resaltaría en el
desarrollo de esta hazaña y es la de Juan Sebastián Elcano, quien en
efecto lideró la expedición tras la trágica muerte de Fernando de
Magallanes en Filipinas, siendo fundamental en una historia que
marcaría la historia del mundo.
Son
dos figuras complementarias las de Fernando de Magallanes y Juan
Sebastián Elcano, el gestor de una hazaña de exploración y quien la
culmina con éxito casi tres años después. Ambos personajes son
fundamentales en un proceso mucho mayor que “el hallazgo del Estrecho” o
“la primera circunnavegación”, son parte de una pasión de una época en
donde la cultura, tecnología e innovación en diferentes aspectos logra
generar, a palabras del investigador Tomás Mazón, “la ilusión, el motor
de la primera vuelta al mundo”, es esta la que va generando acciones y
evidentemente comprender el mundo de una forma distinta.
Es
porque algo tan humano y sencillo como la ilusión por ser los primeros
en conseguir el éxito, por saberse formar parte de la Historia de la
Humanidad, fue lo que impulsó a estos marinos y exploradores a tan
grande gesta.
Es
de esta manera que este quinto centenario nos recuerda que esta es una
fiesta de la humanidad, de aquellas cosas trascendentes y también
terrenales que llevaron a un puñado de exploradores a surcar los mares
en busca de un objetivo evidentemente material pero que tenía un
sustrato superior y que hoy es tan vigente como ayer, todos tenemos un
rasgo de aquellos grandes exploradores.