Desde Europa los festejos del quinto
centenario de la primera circunnavegación están llenando las agendas
culturales de las principales capitales del mundo, no es menor el gran
número de libros publicados, documentales y obras gráficas que nos hacen
sentir que estamos ad portas de un momento muy especial de nuestra
historia.
¿Pero quiénes fueron los principales protagonistas de este gran suceso?
Fernando
o Hernando de Magallanes era portugués, nacido en Oporto. Tenía 37 ó 38
años cuando partió la expedición. Había participado en la conquista de
Malaca (Malasia), y mantenido estrecha amistad con Francisco Serrano, un
portugués compañero suyo en Malaca, posiblemente su primo, y que había
sido destacado a las Molucas.
Por
ello, era conocedor por referencias de la zona, y sabía que se
encontraban a la altura del Ecuador. Sin embargo, sus servicios a la
corona portuguesa no fueron valorados como él entendía que merecía, por
lo que decidió pasar a España y ofrecer su idea a Carlos I apoyado por
un reputado piloto portugués, Rui Falero. Por los textos que hoy se
encuentran disponibles, Magallanes era un hombre de fuerte carácter,
espartano, autoritario, ferviente creyente, valiente hombre de armas y,
sin duda, intrépido navegante.
Los
españoles que formaron parte de la expedición, en general no parece que
entendieran bien la decisión del Emperador de nombrar capitán general
de la escuadra a un portugués. Solo por este motivo Magallanes despertó
recelos en ellos casi desde el primer momento, punto que tratan
importantes investigadores como Tomas Mazón. Magallanes tampoco parece
que pudiera o supiera gestionar esto, y por contra acrecentó los temores
de los españoles, que creían que terminaría traicionando a su rey con
algunas de sus decisiones. Algo que nunca ocurrió, pues murió luchando
valientemente contra los isleños de la isla de Mactán, en lo que
actualmente es Filipinas.
Juan
Sebastián del Cano, o Delcano, o también Elcano como vino a llamársele
siglos después, controversia que aun se mantiene por parte de la
historiografía, era natural de Guetaria, Guipúzcoa. Contaba con “32
años, poco más o menos” cuando dio inicio la expedición.
Mantuvo
un perfil discreto en los primeros meses como maestre de la nao
Concepción, siendo uno de los oficiales al mando de la marinería. Será
más tarde, poco después de zarpar de Brunéi, cuando terminó asumiendo el
mando de la nao Victoria hasta la vuelta, con la extrema dificultad
añadida de tener que evitar las rutas y costas portuguesas en el Índico y
la costa africana, en una singladura que le consagrará como uno de los
mejores marinos de todos los tiempos.
En
sus inicios, Elcano adquirió gran experiencia marinera en barcos
pesqueros y mercantes, llegando a ser armador de una nave. Sin embargo,
tuvo que venderla para poder pagar a sus hombres y lo hizo a unos
saboyanos, lo cual estaba prohibido entonces por la Corona. Algunos
autores suponen que terminó por alistarse con Magallanes para redimir
esta falta, aunque sobre ello no hay nada escrito. Lo que sí consta es
que, a su vuelta, el Emperador Carlos V perdonó expresamente este hecho.
Tras
completar la vuelta al mundo, logró fama y honores, además de ser
recompensado por el Emperador con una renta vitalicia de 500 ducados de
oro anuales, y un escudo de armas con la inscripción Primus
Circumdedisti Me, el primero que me circundaste.
Ambos
son nombres que marcaron el devenir de el mundo, hoy siendo vistos como
protagonistas de una historia épica, que encontró en nuestro territorio
uno de los pasajes más importantes dentro de una historia literalmente
que circunnavego todo el mundo.