Magallanes y la libre empresa

Nuestra
región tiene en estos momentos el triste récord de ser una de las
regiones del país con menor o más bajo desempeño económico. Así de
simple; las cifras son contundentes. Dentro de las competencias del
cargo de Gobernador Regional está la de “formular políticas de
desarrollo de la región”. Luego y dada la norma expresa, los
gobernadores regionales no son ajenos al desempeño económico que sucede
en su respectiva región. Precisamente se estableció esta competencia
para efectos de descentralizar las decisiones de la autoridad nacional
en materia económica. Lo que está sucediendo es que si alguna política
de desarrollo económico se formuló en Magallanes, no ha dado resultado a
la luz de las frías cifras.

El
desempleo en el trimestre diciembre 2023 a febrero 2024 en nuestra
región fue de 5,8%, lo que significó un aumento del desempleo regional
en 1,8% en doce meses. Esta cifra habla por sí sola y refleja que no se
están haciendo bien las cosas. Tanto el gobierno nacional como el
gobierno regional han hecho decrecer a Magallanes. No hay que ser
economista ni experto en dichas materias para darse cuenta lo deprimido
que está nuestra región. La única luz que se vislumbra es la industria
del hidrógeno verde que promete revolucionar las cifras económicas
futuras. Sin embargo, esta región tiene otras industrias, pero han ido
disminuyendo en su aporte. La salmonicultura ha visto mermada su
capacidad de crecimiento, generando desempleo. La industria pesquera en
general, también ha decrecido. En el comercio se puede apreciar más
locales cerrados o desocupados como hace tiempo no se veía.

Lo
que se necesita es crear las condiciones para que el sector privado
pueda invertir con seguridad en Magallanes, sin temor a encontrar trabas
que desde la burocracia gubernamental, descincentiven la puesta en
marcha de emprendimientos privados. En lo que va corrido de este año,
sólo tres proyectos se han presentado al sistema de evaluación de
impacto ambiental en esta región. De estos, dos fueron presentados por
Enap y el otro por la Delegación Provincial de Última Esperanza. Como se
puede apreciar, ninguno proviene del sector privado, lo que es un
índice de la inversión privada (fuente:
https://seia.sea.gob.cl/busqueda/buscarProyectoAction.php?nombre=&regiones=12).

Sabemos
que quienes hoy gobiernan el país, no son proclives a la empresa
privada ni al sistema de libre mercado. Al contrario, creen
religiosamente en el poder del Estado, que vendría a solucionar los
problemas sociales. Peor aún, creen ciegamente en políticas socialistas,
cuando la evidencia y la historia, van en el sentido exactamente
opuesto. De los países con mejor calidad de vida ninguno tiene un
sistema económico socialista. De los países con las economías más
grandes, ninguno es socialista. Sin embargo, como la ideología les
mantiene viviendo una realidad paralela, en un país imaginario con una
economía imaginaria y una sociedad imaginaria, hacen todo lo que esté a
su alcance para destruir en el país lo que nos hizo grandes en
Latinoamérica.

Magallanes
debe ser pionera, como región de pioneros que fue, en atraer inversión e
industrias privadas. Agricultura, pesca, ganadería, minería, comercio
son áreas en la que los privados pueden invertir si se les da los
incentivos correctos. Por eso no es menor la persona y el equipo que
deba asumir un nuevo periodo el gobierno regional. Personas que tengan
experiencia en el sector privado y con conocimientos suficientes del
aparato público.

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