Marxismo y globalismo

La
conversación y discusión política de la actualidad, adolece de un grado
importante de desconocimiento e incomprensión respecto de la relación
entre ambos conceptos de este título, que por lo mismo he considerado
necesario explicar muy someramente. Muchos interesados en las cosas
políticas no separan ni conjugan ambos conceptos ni manejan la relación
contemporánea entre ambos, y por lo mismo sus análisis adolecen del
error esencial de seguir tratando de entender lo actual, en 2022, con
ojos y conceptos del siglo XX.


El paradigma básico de la doctrina marxista es que el mundo debe
llegar a un estado ideal que es el comunismo, con igualdad absoluta de
todos los seres humanos, sociedad sin clases y sin Estados nacionales,
es decir, desaparición del concepto de nación y de patria. El
internacionalismo proletario es la vía de construcción de ese estado
final, que hasta ahora nadie podía entender como funcionaria sin
aparente ninguna dirección, todo ello más allá de que la realidad y la
historia ha cobrado millones de muertos en el solo “avance” de ese
estado intermedio denominado “socialismo” entendido como
“internacionalismo”: “Proletarios del mundo, uníos”. Solo el oportunismo
lleva a los marxistas y sus regímenes, a urdir estrategias y consignas
provisorias como “Patria o muerte”, ya que, en esencia, ellos son
“antipatria”.


Por eso y después del fracaso del experimento socialista marxista del
siglo XX, con la caída del muro de Berlín, la disolución de la Unión
Soviética, la adopción por China el sistema capitalista reconociendo su
única capacidad de generar riqueza evidenciando el fracaso del
colectivismo económico estatista, el “arrastre” que ello trajo para
otros regímenes como Vietnam, solo quedan de esos conceptos del siglo
pasado, regímenes anecdóticos casi, como Cuba y Corea del Norte, por lo
que la concepción comunista en sus nuevas expresiones, entendiéndose
siempre como un atentado contra la historia y naturaleza humana, ha ido
desde la década de 1990 en adelante urdiendo nuevas vías de avance en
sus metas que jamás se han cedido. Así surgió en América Latina el
concepto del “socialismo del siglo XXI”, fundado por el Foro de Sao
Paulo, pero siempre dentro de un concepto y estrategia mucho mayor, el
“nuevo orden mundial” que está estableciendo un gobierno mundial, por
cierto no democrático, en las tinieblas, entre ricos y poderosos,
grandísimas corporaciones transnacionales, y organismos internacionales
que, después de décadas, aparecen no solo controladas por personas
pertenecientes al Nuevo orden Mundial, sino que ellos mismos embebidos
en las políticas y conceptos del mismo. Esto es el “globalismo”, “one
world”, un solo mundo bajo control de un gobierno mundial, eso es lo que
se está construyendo y por cierto, en este esquema, los marxistas en
cualquiera de sus versiones actualizadas-que nos recuerdan que el
comunismo tiene una ideología con visos casi religiosos pero en si no es
una ideología sino una máquina de poder-, tienen el papel preponderante
propio de quienes crearon y desarrollaron estas nuevas estrategias para
lo toma del poder real total, ya no en un país determinado sino en todo
el mundo, aunque saben les tomara tiempo, confiando que en este siglo
lo lograran, y para ello se parapetan en esta estrategia formal
globalista denominada “Agenda 2030” de Naciones Unidas, que, como dogmas
de fe países débiles como el nuestro han ido abrazando y entregando año
a año cada vez más soberanía a los organismos de la ONU. Hace pocos
días se conoció de la entrega de la “gestión” de nuestra plataforma
marítima, a la FAO, de la ONU, ello en el gobierno anterior, pero se
publicó recién, evidenciándose así que el globalismo esta en las
izquierdas, pero también en las derechas, quienes claudicaron hace rato
en parte por su escasa o nula concepción antropológica y
trascendentalista, y en parte simplemente por la codicia en los negocios
que promete el NWO.


¿Comienza a entender ahora por qué Chile Vamos le esta entregando al
triunfo nacional y popular del Rechazo al gobierno globalista de la
izquierda? Chile es un gran experimento globalista, lo han declarado
personeros de la ONU, y derechas e izquierdas están comprometidas en lo
mismo: imponer la agenda 2030 y sellarla en nueva constitución, como
sea.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS