Más falso que un billete de 30 mil

Existen falsos maestros, profetas, falsos amigos, etc. Hoy existen los productos alternativos (falsos con otro calificativo)

Así mismo en la sociedad existen falsos; médicos, mecánicos, odontólogos, pastores, etc.

Que decir de algunos actores políticos, creo que les viene bien “lobos vestidos de OVEJAS”.

Todos
los chilenos somos testigos de cómo nuestro coterráneo y joven
candidato, de la noche a la mañana sufre cambios o metamorfosis,
desconozco como llamar o calificar tal acto, probablemente de valentía,
osadía o simplemente como lo decía mi viejo abuelo “está dispuesto de
vender su alma al diablo por lograr su objetivo”

Desde
mi perspectiva, como profesional de teología bíblica, puedo solo decir
y recomendar a nuestro joven candidato Gabriel, que por favor no haga
el ridículo, por favor, no trate de venderse como lo que no es,
todos sabemos que su fe no está puesta en Dios (deseamos que así sea),
una vez más no se engañe y no trate de ver a los ciudadanos cristianos
como ignorantes.

Probablemente
los cristianos evangélicos no hemos sido pro, pero tontos no somos,
de todas maneras oramos o rezamos por aquellos que están en eminencia,
ya sea en el ejecutivo o legislativo.

Es
nuestro compromiso, pues deseamos lo mejor para nuestro país.
Anhelamos que nuestra sociedad sea prospera y tengamos un buen
administrador en el próximo gobierno.

Lo
he dicho, lo he escrito, una vez más lo recuerdo; nuestra sociedad en
su más profundo fuero ha perdido los valores y principios, enseñados
por nuestros abuelos, recuerdo esa frase “Palabra de hombre” (hoy me
acusarían de machista Heteropatrialcal) pero la palabra tenía un valor
superior, era un compromiso sagrado y asumido con responsabilidad, hoy
perdimos el sentido de la responsabilidad como sociedad, perdimos el
valor de la HONESTIDAD, sí, da lo mismo mentir y mentir, como sociedad
estamos inmerso en la Post Verdad, hoy es casi una técnica valida,
aun en los medios.

No
sé en que momento de la historia perdimos la coherencia, sí, esa
actitud consecuente de una persona en relación con una postura asumida
anteriormente. En este sentido, cuando se dice que alguien es coherente,
es porque se verifica que existe correspondencia entre su forma de
pensar y de conducirse.

Hoy
podríamos decir que ya no existe la coherencia política, pasamos de
lo políticamente correcto, a lo incoherentemente correcto, por eso es
que, al reflexionar, sobre las palabras de nuestro coterráneo candidato
y no solo él, sino tantos otros aquí en Magallanes, que dijeron una
“cosa” o se comprometieron con una declaración y terminaron haciendo lo
opuesto.

Parece
que cuanto más incoherentemente políticos, somos más populares,
deseamos cambios, pero una vez más escribo; imposible tener una
sociedad Justa, con seres humanos injustos en el ejercicio del poder,
deseamos una sociedad socialmente perfecta, pero es imposible lograr esa
meta con seres humanos incoherentes, deseamos una sociedad veraz,
imposible con seres humanos mentirosos, etc. Para lograrlo debemos
cambiar nuestra manera de pensar, así recuperar los valores de
nuestros abuelos, los principios de esa sociedad de antaño, cuando se
valoraba la vida, la vejez, la responsabilidad, el trabajo, etc. Sin
hacer leyes, era transmitida de manera consuetudinaria.

Para
terminar a una semana de la elección presidencial, una vez más le
solicito a usted que lee esta columna de opinión, sea consciente, vote
por los valores y principios, hoy somos responsables de establecer
bases para que nuestros hijos y nietos vivan con dignidad y libertad,
en una república donde el estado garantice y el gobierno reconozca los
derechos naturales dados a los seres humanos por nuestro creador.

¿Les hace sentido Ciudadanos cristianos conscientes?

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS