En
este último mes, la agenda se la tomó el dinero público, el Caso
Fundaciones y los tratos directos de traspaso de dinero, se apoderaron
por completo de las pautas de los medios de comunicación, pero de dónde
proviene el dinero público para su posterior distribución y gasto, es lo
que comentaré en esta columna.
Para
la economía chilena, las empresas son relevantes más que nunca, la
innovación, saber leer al consumidor y adaptarse a las nuevas tendencias
de sustentabilidad, generan más desafíos y respuestas rápidas; todos
estos son temas que no son novedad en lo privado.
Hace
algunos meses conocimos un dato que se venía y que los expertos años
atrás daban por hecho, el aporte de SQM al Fisco superó notoriamente a
los aportes de Codelco para 2022. A pesar de la carga de imagen que
tiene SQM, con su participación en el financiamiento irregular de la
política y muchas otras cargas que pueden ser verdad o mentira, el hecho
es que dejando claro que ambas empresas son explotadoras de minerales,
que son minerales distintos, y que tienen mercados diferentes; sí
comparten la similitud de que ambas nacieron siendo Estatales: la
primera, SQM, se nacionalizó, se privatizó y se abrió a la Bolsa, siendo
este lugar un medio donde cada chileno puede, eventualmente, comprar
una acción y ser dueño de la empresa; y la otra empresa, Codelco, fue
absorbida por el Estado en un proceso de nacionalización para asegurar
la vida y progreso de los chilenos.
La
decisión de dejar partir a empresas que no eran rentables hace 40 años,
sin duda fue una determinación difícil y poco romántica, pero la
fotografía hoy es que SQM aportó en 2022 US$5.000 millones, mientras que
Codelco aportó sólo US$2.746 millones para el mismo año.
Para
analizar estos datos pueden haber muchas variables, como el valor del
dólar, los contratos futuros que se realizan, el crecimiento de China y
muchos más, pero estoy seguro de que la eficiencia y el recurso del
dinero se controla mucho más en una empresa privada. Si Codelco cotizara
en la Bolsa, y si hay un sector que no quiere el Estado fuera de toda
su propiedad, se podría dejar como accionista mayoritario a Corfo, para
los más románticos, y que el resto fueran acciones para las familias
chilenas, así podríamos tener acceso a contabilidades abiertas y
auditables, tendríamos reuniones de accionistas que exigirían al
directorio un rumbo determinado ante la presencia de números rojos, para
dar un mejor progreso a Chile y a los chilenos.
La
importancia de tener buenas empresas es que éstas generan empleo, un
desempleado es una carga para el Estado, una empresa paga IVA, que son
ingresos al Estado, una empresa paga impuesto a las Utilidades y el
Impuesto a la Renta de sus trabajadores, ambos en directo beneficio al
ingreso estatal.
Por este motivo, es 2022, el que fuera el verdadero “Sueldo de Chile”, fue de forma objetiva SQM.