Medio Ambiente y sus reformas

Por angas o por mangas, la ministra de Medio Ambiente Maisa Rojas ha sido cuestionada durante el transcurso de su gestión. Su currículo desde el punto de vista técnico es incuestionable, y sin dudas la comunidad científica puede avalar que es una eminencia en su campo, lo cual la ha destacado como académica, investigadora y referente de opinión en instancias de debate internacional. Sin embargo, si en su nombramiento existían algunas dudas sobre su capacidad política para conducir el Ministerio de Medio Ambiente, éstas se han ido acrecentando en el ejercicio del cargo. Se esperaba que su Subsecretario complementara estas deficiencias, pero su presencia no ha favorecido en nada la gestión. 

La ministra Rojas no ha logrado hasta ahora armonizar políticamente su cartera a través del dialogo, teniendo además graves problemas comunicacionales. Su presencia en las cenas de Zalaquett sólo agravan los hechos y da pie a fomentar los argumentos de sus distractores. Justo en momentos en que el gobierno pretende impulsar reformas ambientales entra en conflicto con los parlamentarios y algunos ministros, y de paso abre una grieta enorme de desconfianza en el mundo ambientalista que hasta ahora la apoyaba.

Probablemente el trámite legislativo del proyecto de reforma a la Ley Nº19.300 de Bases Generales del Medio Ambiente sea la oportunidad para congeniarse con todos los sectores y visiones que han cuestionado su gestión. La reforma es producto de una amplia discusión en instancias ciudadanas, en el sector empresarial, en las organizaciones ambientalistas y ONG’s y por sobre todo en la academia; por tanto, recoge las demandas y aspiraciones de la comunidad en general. De esta forma, el gobierno presenta un proyecto que sin retroceder en estándares ambientales, logra una propuesta para reducir los plazos de tramitación en el sistema de evaluación ambiental, incorporando mayor certeza jurídica. Después de meses de cuestionamiento el gobierno ha logrado la evaluación unánime de todas las partes interesadas de que se avanza en el camino correcto.

La agenda pro crecimiento del gobierno exige que el Ministerio de Medio Ambiente se haga cargo del exceso de tiempo en la tramitación de permisos que hoy retrasan los proyectos y la inversión. Se debe simplificar y agilizar los procesos de evaluación y otorgar mayores certezas jurídicas. En este sentido el proyecto propone la implementación de un Sistema Inteligente de Permisos, que busca reducir los plazos de entrega de éstos, estableciendo plazos máximos y simplificando aquellos permisos que involucran más de una autorización. En la búsqueda de certezas se eliminan las Comisiones de Evaluación y el Comité de Ministros (entes políticos), como una forma de tecnificar las decisiones en la evaluación de proyectos. En este mismo sentido, se simplifican los plazos mediante la instauración de un recurso de reclamación único, siendo en el futuro sólo la Dirección Ejecutiva la encargada de resolver las reclamaciones que se interpongan tanto respecto de una Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) como de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA). 

Por otro lado, el proyecto se hace cargo de una antigua demanda de las organizaciones sociales y ambientales, ampliando la participación ciudadana a todos los proyectos que ingresen al Sistema de Evaluación Ambiental, es decir a todas las Declaraciones de Impacto Ambiental. Hasta ahora sólo se realizaba en las EIA y en aquellas DIA con “carga ambiental”, lo que acarreaba problemas de interpretación que muchas veces terminaban resolviéndose en la justicia, alargando el tiempo de evaluación de los proyectos. 

Este proyecto es una oportunidad importante para la ministra Rojas, porque encamina en el camino correcto su gestión. Por mi parte, sigo creyendo que la ministra tiene un compromiso ineludible por mejorar las condiciones medio ambientales de nuestro País y con la misma convicción sigo creyendo que las características humanas necesarias para encabezar la cartera, honestidad y empatía, siguen inalterables. Sin embargo, sigo creyendo que su inexperiencia política sigue siendo una piedra de tope para su gestión y que se requiere un equipo que le otorgue mayor soporte político y cubra estas deficiencias. Si se quiere salvar a la ministra y que siga aportando sus capacidades, creo se debe considerar un subsecretario a la altura de los desafíos.

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