El
Metaverso es un concepto que, si bien se encuentra en sus primeras
etapas, ha tenido mucha difusión en el último tiempo y no es para menos,
pues no sólo cambiará nuestra vida personal y familiar, sino que
también la laboral, siendo varios los aspectos positivos que entregará a
las organizaciones, así como también los desafíos que les impondrá.
De
acuerdo con algunos autores, este término puede definirse como un
ecosistema en donde convergen nuestras vidas digitales y físicas, en el
cual el espacio para desarrollar la creatividad es ilimitado y los
mundos que desafían la ubicación terminan por unir más que separar a las
personas. En otras palabras, es una representación digital del mundo
físico, un espacio 3D donde los individuos se pueden relacionar mediante
avatares sin importar la distancia, ya sea para conversar, trabajar,
reunirse con clientes, hacer negocios, divertirse, comprar, ganar
dinero, capacitarse, jugar, etc.
Pero
para que lo anterior se pueda llevar a cabo se requiere de una
combinación de tecnologías y factores, tales como realidad virtual,
realidad aumentada, inteligencia artificial, criptomonedas, machine
learning, hologramas, blockchain, sensores, lentes VR, etc.
En
el ámbito del trabajo y de las organizaciones, diversos son los
beneficios que entregará el Metaverso. Algunos de ellos son, por
ejemplo, el fortalecimiento del trabajo en equipo y colaboración, mayor
innovación en el día a día, surgimiento no sólo de nuevos trabajos, sino
que además de nuevas organizaciones y negocios, reducción de gastos por
traslados y mayor tiempo disponible, mayor bienestar de los
colaboradores, nuevas formas de inducción, aprendizaje y entrenamiento, y
mayor productividad, entre otras.
Según
el Índice de Tendencia Laboral de Microsoft WorkLab, en los próximos
dos años el 51% de los Centennials y 48% de los Millennials espera estar
trabajando en el Metaverso.
No
obstante, este ecosistema impone una serie de desafíos a las empresas,
que de no abordarse a tiempo y de la forma adecuada podrían convertirse
en grandes retos futuros que la organización deberá afrontar con
decisiones estratégicas claves. Es así que contar con productos y/o
servicios que sean atractivos en este Nuevo Mundo implica una convicción
profunda de que se requiere destinar recursos económicos para estar
presentes en ese ecosistema virtual. También, se necesita crear una
cultura organizacional que fomente entre los colaboradores el uso de
este espacio, junto con disponer de las tecnologías necesarias y de
personal capacitado para desenvolverse adecuadamente ahí. No menos
importante, será a su vez, incorporar una política de ciberseguridad
para proteger bien la información y datos que se manejen en dicho
entorno, entre otros grandes retos.
Se
prevé que el Metaverso estará presente en cada sector e industria en el
futuro, por lo que para seguir vigentes ninguna compañía o institución
debiera restarse de él, o al menos evaluar seriamente su aplicabilidad
al negocio actual.
A
nivel mundial, algunas de las empresas que ya están siendo parte del
Metaverso son META (ex Facebook) BMW, GMC, Nissan, Nike, Adidas, Gucci,
Dolce & Gabanna, Coca Cola, Samsung, Bacardí, etc. En materia de
servicios de Recursos Humanos, en tanto, próximamente habrá algunas
sorpresas a nivel local que, sin duda, estaré comentando.
¡El
futuro es ahora!, y mucho ya se ha dicho que la pandemia del Covid-19
precipitó y aceleró más aun el desarrollo tecnológico que no se detendrá
por ni un instante. Amanecemos todos los días desactualizados, y lo
cierto es que el Metaverso llegó para quedarse entre nosotros y cambiar
muchos de los paradigmas actuales. Por todo ello, más allá de verlo como
una amenaza, mi invitación a las organizaciones es a mirarlo como una
verdadera oportunidad para seguir evolucionando, creciendo y sobre todo
proyectando un desarrollo futuro más sustentable.