La lucha de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) es contra del hambre y la mala nutrición que existe
en Asia, África y América Latina. Según la OCDE, Chile se ubica en el
tercer lugar con población mayor de 15 años que presenta sobrepeso y
obesidad, detrás de México y Estados Unidos.
La
obesidad es un problema originado por muchos motivos. Se encuentra
asociada a factores socioeconómicos, hábitos de vida poco saludables y a
un sistema donde algunos de los componentes: producción, compra y
consumo, presenta alguna dificultad.
Otro
escenario que enfrentamos es la pérdida y desperdicio de alimentos, que
trae consecuencias negativas, como la inseguridad alimentaria, la
saturación de los rellenos sanitarios y vertederos; y medioambientales
ante la generación de gases de efecto invernadero.
Haciéndonos
cargo de este problema, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y
Elige Vivir Sano se encuentran liderando y financiando los denominados
Microbancos de Alimentos Saludables, iniciativa que se está
implementando en todo el país con la colaboración de la Corporación
Observatorio del Mercado Alimentario (Codema) y de la Asociación Chilena
de Organizaciones de Ferias Libres (ASOF).
Los
microbancos son una iniciativa colaborativa que se encarga de coordinar
y apoyar la recuperación de alimentos desde ferias libres, mercados
locales o establecimientos como fruterías y verdulerías. El trabajo
conlleva una selección para garantizar que los alimentos sean aptos para
consumo, y posteriormente entregarlos a diferentes organizaciones
sociales que se encargan de sanitizarlos y luego suministrar
alimentación a población vulnerable, como personas en situación de
calle, personas mayores, entre otras.
Durante
esta semana implementamos en Punta Arenas el último Microbanco que
teníamos comprometido, llegando así a 83 a nivel nacional. Los
establecimientos participantes son la distribuidora Fepal y la frutería y
minimarket El Conejo, mientras que la institución beneficiaria de los
alimentos es la Fundación para el Desarrollo de Magallanes (FIDE XII),
entidad que ejecuta los dos albergues para personas en situación de
calle y el Centro de Referencia, dispositivos financiados por el
Ministerio de Desarrollo Social y Familia, y la residencia para personas
mayores Casa del Samaritano. Estos cuatro recintos entregan
alimentación a diario para 78 personas.
La
particularidad geográfica y climática de la región trae como
consecuencia que acá se produzca apenas el 15% de la demanda de frutas y
verduras, mientras que el 85% proviene del norte. Ante esta dependencia
alimentaria es necesario crear estrategias colaborativas que involucren
al Estado, la sociedad civil, comerciantes y organizaciones solidarias
en la prevención de la desnutrición, malnutrición y desarrollo de
enfermedades, a través de la recuperación y recirculación de frutas y
verduras.