“Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, creó al varón y a la mujer”. (Gen 1:27)
Desde la cosmovisión cristiana este es el origen del ser humano, por tal razón muchos de los cristianos sostenemos que nuestra postura filosófica es creacionismo.
Por cierto debo dejar en claro lo siguiente: existen diferentes corrientes o escuelas teológicas, que nos diferencian y algunos se puede sentir que somos antagónicos, es lo mismo que sucede en todas las ideologías políticas y en la vida misma de nuestra sociedad, somos todos diferentes y pensamos distintos, actuamos diferentes aunque seamos hermanos criados bajo el mismo techo familiar, porque pensamos diferente.
Desde mi escuela teológica bíblica, veo que Dios nunca pensó en que la Mujer sea un ser inferior, lamentablemente las ideologías sociales humanas, culturales y religiosas establecieron grados entre los seres humanos, llegando a tal punto en que las mujeres y los niños no eran considerados en las estadísticas, se entendía que eran seres humanos de segunda categoría, se lee en muchos textos históricos que solo se consideraban en los censos a los varones.
No tengo espacio en esta columna para exponer toda la información, pero lo que deseo dejar en claro es que nunca fue la idea de Dios, que a la mujer se le considere una propiedad, un objeto o un ser de segunda categoría.
Desde muy niño comencé a cuestionar muchas expresiones “machistas” en el medio religioso que crecí, por cierto en silencio, hoy después de muchos años de estudio y tener las herramientas necesarias para lograr entender e interpretar muchas de las acciones del ser humano, desde la historia bíblica a la era contemporánea, les puedo confirmar una vez más que no es idea de Dios que existan escalafones sociales.
Dios creó Mujer y Varón, al mismo nivel de igualdad, son seres humanos con los mismo privilegios, derechos y obligaciones, lo que cambia según las culturas sociales son los roles, también estos roles cambian según las circunstancias, lo triste y lamentable es que las culturas, socialmente han denigrado el estatus de la mujer, los niños y los ancianos. En cada cultura social o religiosa nacen ideologías, filosofías, doctrinas y frases coloquiales que llegan a establecerse como principios.
Ejemplo: “Los hombres (varones) no lloran” “no seas llorón como una mujer” estas lamentables frases, yo las escuché a los siete años mientras lloraba y me sangraba la rodilla.
Otra lamentable frase: “Las mujeres; Dios las creo para estar bajo la autoridad del varón”, esto no es bíblico, esto es una interpretación y en muchas realidades religiosas se transformó en una doctrina.
Dios bendice a la mujer con capacidades, virtudes, talentos especiales, que un varón no puede vivir y desarrollar por biología y acción, solo ella, la mujer puede hacerlo. Una definición que me gusta usar es “Mujeres y Varones somos iguales pero diferentes”
Ciudadanos conscientes nuestra tarea es educar y formar a los ciudadanos y seres humanos del futuro, dejemos de lado nuestra ideologías y concentremos nuestras fuerzas en ver que los seres humanos varones y mujeres somos “iguales pero distintos”.