Nadie
nos enseñó cómo enfrentar una pandemia de Coronavirus. Ni siquiera los
especialistas lo sabían. A nivel mundial lo estamos experimentando y
mientras no haya certezas científicas comprobadas esto no terminará. Por
eso es urgente hacer hincapié en que al estar en medio de una pandemia,
es deber de todos colaborar para vencerla. Por eso hay que asumir
responsabilidades sin ver el beneficio político o económico. En estos
dos años muchos han tratado de sacar esos dividendos a reflote. Con
continuas peleas y descalificaciones. Incluso entre las mismas
autoridades. Vergonzoso. Por eso es penoso ver cómo algunos se han
desgastado en arteros ataques y críticas lastimeras en vez de contribuir
arduamente a bajar la tasa de contagiados. ¿Tenemos el futuro
asegurado? Muy difícil respuesta. En este tiempo en Magallanes hemos
visto a algunos que predican y practican la irresponsabilidad hasta el
extremo. También hemos conocido a aquellos que desde la comodidad de un
cobro cada 30 días no entienden las penurias de aquellos que día a día
tienen que salir a trabajar para alimentar a los suyos. Aquellos son los
mismos que se quejan después del mal manejo. En nuestra región, por las
condiciones de aislamiento, el manejo podría haber sido mucho más fácil
que en otras zonas del país. Debemos aprender la lección, que en estos
casos lo mejor es unirse, dejar atrás credos y costumbres con el único
objetivo de vencer al Covid-19. Dejemos las quejas para después. Sabemos
que las decisiones en materia sanitaria han sido muy complejas, porque
no hay verdades absolutas, pero esas decisiones deben ser respetadas
porque son tomadas tras evaluar numerosas variables que han de
considerarse antes de tomar decisiones complejas. El bien común es
resguardar nuestra vida y para ello debemos partir con la
responsabilidad absoluta al interior de los hogares. Y para todo hemos
visto ejemplos esperanzadores y el gran trabajo médico en nuestra región
y el llamado a vacunación -que pese a oposición de algunos- ha sido muy
bien acatado por la población magallánica.