En el mundo y en nuestro país sabemos que debemos avanzar hacia un nuevo Chile, tras varias semanas de manifestaciones de carácter pacíficas e históricas, ahora debemos dar el gran paso para poder sistematizar de forma ordenada las justas peticiones de la población. Es por esto que se habilitó la página web www.chilequequeremos.cl, donde los ciudadanos que hayan realizado un diálogo y tengan registro de este, puedan subirlo y allí se recogerán todas las propuestas para construir en conjunto nuevas propuestas para el país. Para quienes quieran exponer sus propuestas de manera individual, podrán responder un formulario de manera online. Además, si quieres organizar tu propio diálogo, en la misma plataforma podrás encontrar una guía de orientación, con sugerencias de cómo convocar y armar un diálogo con tu comunidad, además de un acta para dejar por escrito las conclusiones y participación que luego deberá ser cargada al sitio para ser parte del proceso de escucha social. Queremos hacer más fácil el diálogo que ya está ocurriendo entre los ciudadanos, pero también queremos hacerlo más transformador, que cumpla el objetivo que es reconstruir la confianza y la cohesión social, pero sobre todo proponer una agenda para Chile que sea capaz de encausar las demandas, malestares y dolores en resultados y acciones concretas en el mediano plazo. El fin es poder encausar las protestas en propuestas, pero también debería pasar a ser una forma institucional del estado de aquí en adelante, creando una democracia participativa. El sentido de esto es priorizar una Agenda Social buscando transformaciones que le lleguen directamente a los ciudadanos, saber de primera fuente qué es lo que necesitan para resolver los problemas que demandan. Estas instancias son las que le hacen bien al país, a la comunidad, poder sentarse y expresar de forma honesta y humana las situaciones que los aquejan. Este es un proceso nuevo para Chile, pero no para otros países, por ejemplo en Francia, donde el Presidente Emmanuel Macron el año pasado vivió la mayor crisis de gobierno desatada por el alza al impuesto del combustible, donde más de 280 mil de manifestantes salieron a las calles vestidos con chalecos amarillos de seguridad durante semanas. Con el tiempo no tuvo opción, el malestar se extendió a otros ámbitos de la vida y la violencia también se incrementó. Fue ahí cuando el presidente francés cambió su tono a uno más conciliador y anunció un gran debate nacional el pasado 15 de enero, duró 2 meses y fue catalogado como un éxito, se realizaron más de 10 mil reuniones locales y se recogieron casi 2 millones de propuestas online. Macron recorrió el país y en abril anunció la reducción del impuesto a la renta, el aumento de las pensiones y un proyecto de descentralización. Nuestro país es distinto, pero el ejemplo francés y la forme de cómo abordaron la crisis, aparece como un camino a seguir. Escuchar a los ciudadanos es necesario y urgente. Así lo hemos entendido todos quienes convivimos en este Chile que busca mayor justicia social y que encontrará en los diálogos una instancia real de expresión y entendimiento.