Ni un…#$&/”%… Peso…

Cuando hablamos de salud, no hay dinero; vivienda, no hay dinero; educación, no hay dinero… ¿Mejoremos el sistema de pensiones?, no hay dinero… Cada vez que surge una demanda ciudadana, la billetera estatal no da abasto, mejorar la condición de vida y dignidad no es una prioridad para los ministerios de Economía y Hacienda, pero si se trata de rescatar a los poderosos, a los “dueños”  del país, ahí el gobierno de turno corre al rescate y los dineros aparecen como acto de magia y los perdonazos van y vienen…

Hace un tiempo declaraba el presidente de Codelco que no “había un puto peso” producto del cobre y luego nos enteramos (con la rabia e impotencia de siempre) que sí había recursos: fiestas (y de las buenas), recursos para páginas de humos ¿? y, obviamente, los generosos, suculentos y muy anhelados sueldos del directorio… También nos enteramos de los sueldos e indemnizaciones de ENAP  versus las declaraciones acerca de que está al borde de la quiebra y volvemos a lo inicial: dineros sí hay, y mucho, pero para los de siempre, para los que se llevan siempre la mejor tajada, para los cargos directivos del amigo del amigo del amigo (¿entiende, no cierto?) y usted, yo, la mayoría sigue esperando la teoría del chorreo que nunca fue… Las políticas públicas no apuntan a la solución de la gente, sólo es un disfraz, un maquillaje, una aparente voluntad solidaria que se traduce de tanto en tanto en bonos, becas, beneficios, subsidios, y la desigualdad sigue creciendo y los apitutados de siempre siguen recibiendo los beneficios de ser partidarios o adherentes a los poderosos que controlan todo.

No me extrañaría que la denuncia sobre ENAP tenga su réplica a nivel regional y nos enteremos de las malas prácticas de siempre en las instituciones estatales que se regulan con muy poco control y de tanto en tanto  asistimos  al escándalo del Ministerio de Obras Públicas (Mopgate), Milicogate, Pacogate, o sea, una cantidad de dinero que es difícil imaginar, pero de una cosa estoy seguro: con todo este despilfarro (y pese a que nos dicen que dineros no hay), hubiésemos tenido hace rato gratuidad en la universidades u otras inversiones sociales, pero no, insisten en que no hay recursos pero para tapar las embarradas (como siempre estoy pensando en otra palabra), aparece el dinero y fluye como “maná celestial”… Todo lo anterior suma a la desconfianza, suma a esa sensación que nos hace pensar que no existe control, que no existen sanciones, que el robo de “cuello y corbata”, la estafa elegante es aceptada, justificada y avalada por nuestras instituciones, de no ser así ¿alguien me puede explicar cómo sigue el general a cargo de Carabineros? Si usted en su trabajo permitiera que sucediera tamaña embarrada ¿lo mantendrían en el puesto?, obviamente que no y surge esa inquietud, esa sensación de duda, esa mala costumbre de pensar mal y empezar a creer que no son sólo los carabineros los involucrados y que más de algún vivaracho de turno, amigo del amigo del amigo, también recibió sus “condenados” pesos y por eso son poquitos, pero poquitos los que han denunciado en contraposición a los muchos, muchísimos que justifican lo sucedido… En fin, cada pueblo tiene el gobierno que se merece y mientras usted, yo, todo el pueblo no tome conciencia y no se eduque, nos seguirán pisoteando una y otra vez.

Este duopolio hace rato que hizo agua, como desesperados están intentando salvarse de una muerte segura y somos usted, yo, todos, los que debemos cambiar el país. No se deje engañar de nuevo ¿hasta cuándo seguiremos soportando? Existe una opción, vote por el Frente Amplio. Para todos, como siempre, un abrazo. P.D.: menos para los que encubren y callan el descaro y nos niegan un gobierno en que exista real justicia y se castigue a los “guiñas” (uno quiere ser presidente, atentos).

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