La vida no es solo
evasión, desfalco, cohecho, apropiación indebida, portonazo,
narcotráfico, crimen organizado, secuestros y abandono de funciones. La
luz sigue siendo mayor que la oscuridad, pero depende de quienes
ostentan el poder el encaminarnos hacia ella.
La
Tercera, en su artículo “Henry Kissinger en sus propias palabras” nos
cuenta que, el odiado por muchos y admirado por otros, dijo el año 2020:
“La pandemia de coronavirus alterará para siempre el orden mundial”.
Este personaje fallecido a los 100 años, oscuro y maquiavélico, que
gustaba de jugar un ajedrez político y económico mundial, muchas veces
con medidas crueles y descarnadas, ya tenía claro como venía la mano.
Pero en Chile, quienes lo leyeron o escucharon, no lo entendieron o no
se preocuparon.
Asumamos
también, que mientras más grande y poderoso es Ud. en el ámbito
económico o político, más responsabilidad tiene con miles o millones de
personas. No solo con el puñado de privilegiados que lo rodea, sino
también con la persona del cargo más sencillo de su empresa o el chileno
más humilde y vulnerable.
La
pregunta para quienes toman decisiones: ¿No lo entendieron o no lo
quisieron ver? Lo primero se debería a una importante cuota de
ignorancia, populismo y falta de visión, común en los sectores políticos
donde al despertar repiten como un rezo su ideología y al mirarse al
espejo se sienten los gurús. Por otro lado, estarían lo que encontraron
imposible llegar a un escenario catastrófico, donde pueden estar los
líderes empresariales y políticos, segados por su sitial privilegiado, y
acostumbrados a años de abundancia con algunas intermitencias.
Hoy,
según la evaluadora de riesgos Fitch Ratings, nos encontramos con 20
grandes empresas chilenas de los sectores del retail, construcción y
comunicaciones, que son catalogadas como menos confiables para otorgar
crédito. Esto, por acentuarse el deterioro financiero en los últimos
años, asociado a un alto nivel de endeudamiento, inflación y bajas
ventas. La clasificadora chilena ICR no veía este triste escenario
desde su fundación, en 1988.
Por
su parte nos encontramos con la Universidad Austral de Chile con un
endeudamiento de $91.000 millones, en donde la Superintendencia de
Educación exigió un plan de recuperación adecuado que asegure la
sostenibilidad de la institución. A nivel estatal, sabemos que Codelco
es el niño símbolo del endeudamiento con US$18.000 millones.
Si
Ud. que es un trabajador como somos la mayoría de los chilenos y está
endeudado, no se avergüence, porque esta de moda. Pero aprenda la
lección: ¿Por qué llegue a ese nivel de deuda? y transfiera el
conocimiento a sus hijos(as) y círculo cercano. Por último, recomendar a
las personas naturales, no invocar la quiebra, aun cuando los asesores
judiciales tengan rimbombantes propagandas a nivel nacional. Asesórese
son contadores y abogados de su ciudad, quienes lo pueden atender
adecuada y personalmente, no con “asistentes virtuales”.