Varias
de las decisiones tomadas por el Comité Covid, entre ellas el pase de
movilidad (la cual se anuncia cuando las cifras de contagios nuevamente
superan los 8 mil casos diarios), no han tomado en cuenta las
advertencias del Colegio Médico y otras sociedades científicas
especializadas. Sin embargo, lo más problemático, poco transparente y
desleal es que el Gobierno ha señalado que las medidas implementadas
provienen de acuerdos de la Mesa Social, lo cual es desmentido por el
Colmed. Sin duda alguien miente, y eso es extremadamente grave, tanto
como para cortar diálogos y no ser cómplices. Por ello, el Colegio
Médico de Chile comunicó su decisión de retirarse de la Mesa Social
Covid-19.
La
pregunta sin embargo es otra: ¿estos “descontroles (disfrazados de
libertad)” de la pandemia son un acto deliberado u obedecen a una
lectura exitista del momento? Esto me hizo recordar las palabras de los
primeros días de abril 2020 del ministro Mañalich, quien señalaba: “El
esfuerzo no es que nadie se contagie, sino que se contagien de manera
lenta”. Seguido aclaraba que lo importante era evitar el colapso del
sistema de salud, y con un tratamiento oportuno, minimizar el número de
muertes. La estrategia por tanto nunca ha sido el control de la
pandemia, sino solo la contención de las consecuencias. La estrategia no
pasaba por la atención primaria, sino por las salas de emergencias a
través de camas críticas. La estrategia en la práctica era “sacrificar” a
aquellos ciudadanos que por patologías preexistentes o condición
económica no pudieran enfrentar la pandemia. De esta forma, explicitando
la estrategia de Gobierno es más fácil entender una serie de medidas
implementadas que apuntan en sentido contrario al control de contagio.
Cuando los contagios iban a la baja se anuncia el permiso de vacaciones,
cuando empiezan a aparecer nuevas cepas a nivel mundial se autoriza la
apertura de fronteras, cuando el Colegio Médico advierte aumento de
casos se ponen en funcionamiento los casinos, malls y restaurantes,
cuando aumentan los contagios después de las vacaciones el Ministerio de
Educación implementa el plan retorno a clases, y cuando el plan de
vacunación estaba a pocos meses de alcanzar los resultados esperados el
Gobierno anuncia “chipe libre” a través del pase de movilidad. Cuando
menos contagios hay el Gobierno siempre busca implementar una medida que
conlleva el aumento de casos.
Nada
es más importante que la producción, nada es más importante que la
economía debería ser el resumen de la estrategia de gobierno contra el
Covid. Quizás por eso el ministro Paris declaró que “no nos fijemos en
las cifras”, claro, porque aquellas cifras nos indican que han muerto
29.300 compatriotas y que la gran mayoría viene de clases desposeídas
económicamente. Si bien esta pandemia comenzó en comunas ricas, ha
tenido más prevalencia y ha causado más daño en aquellas comunas donde
se concentran los más pobres de este país, aquellos que viven el día a
día, aquellos que sufren hacinamiento y malas viviendas, aquellos que no
tienen una apropiada y oportuna atención de salud, aquellos forzados a
trabajar y usar transporte público en cuarentena. Este Gobierno juega
con la palabra libertad para justificar el descontrol, y lo hace a
conciencia.