Hace
una semana el gobierno llegó a un acuerdo con la Central Unitaria de
Trabajadores (CUT) para un incremento del sueldo mínimo que llegaría a
$500.000 mil en julio de 2024 con incrementos graduales que empezarían
en mayo de este año. La noticia es importante y la idea es que haga
efectiva antes del 1 de mayo donde se conmemora el Día del Trabajador.
Lo curioso de esto, es que el acuerdo no considera a las
Pymes que son las que entregan el sueldo, y con esto no hablamos de
grandes empresas, sino de restaurantes, almacenes, librerías, por
nombrar algunas.
De hecho, el ministro (de Economía, Nicolás) Grau -el mismo que indicó que la inflación a las Pymes les trae beneficios- sólo deja
entrever que, como gobierno, entregarán los subsidios necesarios para
que estas empresas no tengan inconvenientes en su funcionamiento. Pero
de ahí, nada más.
Pues
bien, esta poca consideración con las Pymes es compleja, ya que se ha
vuelto costumbre por parte del gobierno. De hecho, debemos recordar que,
en el proceso anterior de negociación del sueldo mínimo entre la CUT y
el Gobierno, se llegó a un preacuerdo que indicaba
que, si la inflación es más de un 7% a finales de 2022, el reajuste del
sueldo mínimo será de $10.000 a partir del 1 de enero del 2023,
llegando el sueldo mínimo a $410.000, que es el salario mínimo que en la
actualidad tenemos producto que terminamos con una inflación de un
12,8%; la más alta desde 1991. Este acuerdo es realizado entre
políticos, sin la presencia de gremios o asociaciones de pequeños
empresarios.
De
hecho y producto de esto último, el gobierno se compromete -en el mismo
acuerdo con la CUT- a generar un observatorio de precios que dependería
del Sernac, aspecto que en la actualidad no funciona, ya que les dan la
función a los supermercados para la entrega de información, es decir,
no existe un proceso metodológico de recolección de datos a nivel
nacional y menos regional. Es más, existe una página que no cumple la
función esperada y prometida en el mencionado acuerdo.
Pero
bien, volvamos a la discusión de este nuevo sueldo mínimo. Luego de las
palabras del ministro Grau -el mismo que indica que el dólar no afecta a
los hogares- 11 gremios Pyme enviaron un texto a los diputados
indicando su preocupación por el subsidio que sería implementado con la
propuesta. Y claro, se entiende la preocupación de la Mipyme ya que, no
fueron considerados en nada.
Esto
obliga al ministro de la cartera de Economía a reunirse con
representantes de las organizaciones de la micro, pequeña y mediana
empresa (Mipymes) y generar un compromiso para llegar a un acuerdo. Esta
misiva es enviada el 26 de abril a los diputados para destrabar la
votación. No obstante, no se llega a acuerdo sobre este punto y la
votación es favorable para la idea de legislar en general, pero, se ha
aplazado para el 8 de mayo la votación particular sobre los subsidios de
las Pymes.
Existe
un dicho popular, “poner el carro antes de los bueyes”. Y eso es lo que
ha ocurrido aquí. Si bien, no tengo dudas que se llegará a un acuerdo,
esto se podría haber cerrado antes de llevar este proyecto al congreso y
evitar estos bochornosos episodios que muestran nuevamente el poco
manejo político que existe en el gobierno.