No llores por mi Argentina

Argentina se apresta a enfrentar la elección más importante de las últimas décadas. No solo se juega la posibilidad de superar una de las tantas crisis económicas que ha experimentado en los últimos 90 años, destino tan lamentable que ni siquiera los argentinos mismos comprenden en forma cabal. El país hermano vivió su era dorada entre 1860 y 1930, cuando las exportaciones florecían, los inmigrantes arribaban por millones y el país se convertía en uno de los más florecientes del mundo. Hoy presenta un nivel de pobreza del 35% (más de 15 millones de personas) y una inflación cercana al 60%. Pero, ¿qué llevó a la Argentina de ser el esplendoroso país latinoamericano a ser un país sumido en la miseria y corrupción? Si bien la trayectoria de decadencia económica se inicia con el colapso de las exportaciones en 1930, son los problemas estructurales respecto de la distribución de la propiedad rural y la orientación unilateral de industrias nacientes y poco competitivas hacia el mercado local que se asentaron durante la época de gloria, los que explican significativamente el declive a largo plazo.  Como reacción a la crisis de las exportaciones, tomó fuerza el concepto de mayor autosuficiencia, una política promotora de la industria y activismo económico estatal, inspirados por los movimientos antiliberales europeos (comunismo, fascismo y nazismo) en la década del 30 y 40. De la inestabilidad social y económica de la época surge la figura del coronel Juan Domingo Perón, quien gobernó Argentina con interrupciones entre 1946-1955 y 73-74. Perón iniciaría profundas transformaciones en el país con el objetivo de construir una sociedad corporativa estatal de rasgos fascistas y autárquica. La vida de los argentinos ha sido marcada por el peronismo, que en el Partido Justicialista que fundó y sus corrientes, actualmente es liderado por el Kirchnerismo. A solo tres semanas de las elecciones presidenciales, los argentinos volverán a decidir su destino entre dos opciones muy distintas. La primera, representada por el actual Presidente Mauricio Macri y el anhelo de cambio; la segunda, representada por Alberto Fernández y la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien está sometida a varios procesos judiciales por corrupción, asociación ilícita e incluso, se le involucra en el asesinato del fiscal Nisman. Si bien existen otros candidatos, los sondeos indican que los argentinos decidirán si votan a Macri, quien heredó un país con bomba de tiempo activada, pero que erró en sus decisiones graduando y retardando medidas económicas de ajuste estructural, lo que lo encajonó a un nuevo proceso eleccionario en pleno desarrollo de la crisis económica y social. Por el otro lado, y en base al resultado de las PASO (primarias), los argentinos probablemente optarán por el peronismo de la dupla Fernández, lo que sin duda, validará la impunidad de la ex Presidenta, el regreso al poder de mafias y ñoquis que sin vergüenza han transformado a un país rico y emprendedor en un país de harapos, adoctrinando y malcriando generaciones en el asistencialismo estatal. Lloro por ti Argentina. La historia de Magallanes y de las Provincias de Tierra del Fuego y Santa Cruz están entrelazadas, y con las cuales debiéramos compartir un destino común. Pera la paradoja argentina nos dice: nunca se podrá entender completamente cómo un país con tanto potencial ha tenido un pasado tan retorcido”. Los magallánicos debemos tomar lecciones de la tragedia argentina, reconociendo nuestros errores y aciertos como sociedad que nos tienen como el país líder de Latinoamérica.

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