No nos olvidemos de las mascarillas

En octubre debido a la
baja en las cifras de contagio de Covid-19, el Gobierno dispuso la
flexibilidad en el uso de mascarillas, las que ya no son obligatorias en
algunos espacios. A esta medida se le suma la decisión de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) de poner fin a la emergencia
sanitaria global por este virus a principios de mayo.

Sin
embargo, teniendo en cuenta que estamos en los meses más fríos y que
los virus respiratorios han aumentado considerablemente, esperándose su
peak para las próximas semanas, es importante no olvidar que este
elemento puede ser protector a la hora de prevenir muchas enfermedades.

Las
mascarillas están pensadas para proteger a las personas del contacto
por gotitas y salpicaduras que pueden contener gérmenes. También filtran
las partículas grandes presentes en el aire cuando la persona inhala.
Su eficacia puede mejorarse al estar bien ajustadas al contorno de la
cara para evitar la fuga de aire por los bordes. Deben cubrir nariz,
boca y mentón, sin dejar espacios. El uso, manipulación, almacenamiento y
limpieza adecuados también influyen en la eficacia de protección.

El
uso mascarillas sigue siendo obligatorio en los establecimientos de
salud y altamente recomendada en lugares con aglomeraciones, centros de
larga estadía, en medios de transporte, en personas con síntomas
respiratorios. Niños y jóvenes estudiantes también podrían considerar su
uso en recintos cerrados, como las salas. También sería recomendable el
uso para quienes deben salir a trabajar de madrugada cuando la
temperatura es baja, así se evita la exposición directa de la mucosa
nasal y bucal al frío y cambios bruscos de ambiente, los que afectan
nuestro sistema inmunológico y nos hace más propensos a contagiarnos de
virus, bacterias y enfermedades de la vía aérea, principalmente vía
respiratoria alta.

Si
bien es importante recordar que tan solo con usar estos elementos no
estamos exentos de enfermarnos, es una herramienta que puede ayudar a
retrasar o atenuar síntomas respiratorios en esta temporada de otoño e
invierno, junto con otros hábitos de vida saludable indispensables para
el bienestar, como alimentarse de manera balanceada, realizar actividad
física, hidratarse y vacunarse. Ahora, que los virus respiratorios
parecen no dar tregua, no nos olvidemos de las mascarillas.

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