Se
pensó en lo económico y con la gente no se juega. Ese tironeo entre el
ministerio y hacer una buena oferta, llevó a especular que no querían
poner recursos para sacar adelante la licitación al transporte marítimo
que conecta Punta Arenas con Puerto Williams.
Hoy
vemos con asombro que señalan que su prioridad es la gente, pero tarde
se acordaron de ella cuando una empresa les dijo no. Es bueno que exista
competencia, pero no hubo planificación, obviando que estamos en un
proceso de inflación hace meses; sumar un estadillo social, pandemia y,
en resumen, la vida está encarecida.
Para
nosotros en la ciudad más austral del mundo, nos da igual cuál empresa
es la que opera, pero necesitamos certezas. Concretamente, han jugado
durante estos meses con la angustia de las y los que vivimos en Cabo de
Hornos.
A
las autoridades, yo les pregunto, ¿cómo se sentirían si en menos de un
mes se les corta la posibilidad de poder abastecerse de alimentos,
bencina, remedios y todo tipo de enceres básicos para la vida humana?
Bueno, por ese trance nos han hecho pasar a los habitantes de mi comuna.
El
Presidente Gabriel Boric conoce nuestra zona perfectamente, sabe de
nuestras carencias y necesidades, pero sus representantes estiraron el
elástico al máximo, haciendo correr el riesgo de cortarlo, sin siquiera
mostrar alguna muestra de condescendencia o de ponerse en nuestro lugar.
Sólo le hacen daño a la credibilidad del Gobierno.
Desde
marzo que entraron a sus nuevos puestos, sabían perfectamente la fecha
del término del contrato y se pusieron a trabajar cuando ya estábamos
contra el tiempo. No pedimos que descubran la pólvora ni mucho menos;
sólo que se nos asegure la conectividad para una tierra tan lejana y
difícil.
Las
y los magallánicos nos quejamos una y otra vez del centralismo
abismante que nos ahoga, pues bien, sepan ustedes que nos han hecho
sentir lo mismo. Si Punta Arenas hubiese estado pasando por esto, no
tengo dudas que lo hubiesen solucionado a la velocidad de la luz, y no
dejarnos a la cola del tren como habitantes de tercera categoría.
Tenemos
pena y dolor por la situación. Como alcalde de Cabo de Hornos, siempre
hemos manifestado nuestra disposición para colaborar y avanzar,
independiente de quién está en el Gobierno. De eso hay pruebas
indesmentibles, haciendo lo mejor de lo nuestro junto a la Presidenta
Michelle Bachelet y también con Sebastián Piñera. Hoy no debiese ser lo
contrario.
Hago
el llamado para que esto termine de una vez por toda, queremos darle
tranquilidad a la Isla Navarino. Estaremos atentos, siempre dialogantes y
pacientes, pero no dormidos. Toda la comunidad se encuentra atenta a
las decisiones que hoy se están tomando.
Con respeto a nuestra gente, Cabo de Hornos crece.