No resulta fácil

La escuela de nuestros viejos pasaba por ahí, si deseas algo debes trabajar y ganártelo, de tal forma que cuando hagas gala de ello, la satisfacción y el convencimiento que nadie te lo ha regalado, sea el mérito propicio de tu obra.

Con el correr de los tiempos y estos cambios abruptos que va acusando nuestra sociedad, provoca también en las nuevas  generaciones, visiones distintas y diversas a cómo obtener los resultados y los éxitos en las áreas que se manejen.

Durante las campañas de las primarias que hace una semana concluyeron, nos dimos cuenta de los diversos discursos que se pregonaban. Algunos,  muy encendidos y elocuentes que nos hacían sentir poco menos que nos encontrábamos en el umbral de una lucha revolucionaria en su máxima expresión.

Otros dejan al descubierto sus reales intenciones; en ningún caso preocupación real y sentida por las calamidades y pesadumbres del pueblo. . .  Éste último, solo como el eslogan y discurso repetitivo que les permita cautivar masas y acarrear agua necesaria al molino,  a objeto que las aspas de la codicia, la ambición y el poder no pierdan fuerza.  

No poseen escrúpulos a la hora del lobby y el blindaje, con tal de soslayar algo tan grave como lo ocurrido en el Sename y contradecir su discurso en torno a los menores.
Y como expresa alguien por ahí, “todavía hay quienes les creen, siguen y avalan”…  Se me viene a la mente un viejo refrán que repetía mi madre: “Si no hay lesos, como gozan los habilosos”… Y de verdad, tiene toda la razón.
Lo cierto es, que las primarias resultaron ser un excelente ejercicio democrático-republicano y en donde las diversas fuerzas logran visualizar su realidad y  proyecciones que se avizoran a futuro.

Panorama que de aquí para adelante es halagüeño para las pretensiones que se tienen, ganar en noviembre y de la forma más categórica posible. Lo anterior, depende de un trabajo que demanda capitalizar lo obtenido, me refiero explícitamente a la coalición de Chile Vamos y en donde por ningún motivo habrá que dormirse  en los laureles, al contrario; se requiere de una alianza plena e incondicional, en donde los egoísmos y pretensiones personales no obstruyan el trabajo cooperativo y pro positivo. 

Hoy, más que nunca se debe demostrar que las capacidades y reales posibilidades que menciona el ex Presidente Piñera en sus intervenciones, de poder enmendar los rumbos y ofrecer a nuestro país oportunidades de avanzar, están en aquel sector.

Sin falsas promesas, nada de planteamientos ideológicos y que nos alejan de nuestra realidad, cayendo casi siempre en el populismo y la demagogia, situaciones de las cuales nuestra gente ya se aburrió hace mucho tiempo. Establecer claramente que el Norte, ha de ser el solucionar los problemas y buscar reales alternativas de solución. A diferencia de la señora Sánchez; que pretende llegar al “poder” a objeto que la “derecha” salga derrotada, como fin último.  

Lo acontecido hace una semana, los compromete con el electorado y con aquellos que aún están indecisos a demostrarles con hechos, que es posible recuperar un país ideal. En donde nos miremos con respeto y fraternalmente, estableciendo que no somos enemigos, sino hermanados por la sangre que corre por nuestras venas y que nos hace hijos de una misma patria, Chile., al que no le ha resultado fácil bregar por su destino. Intentemos hacerlo juntos y con un solo propósito, legar a nuestros hijos y generaciones venideras un país en pleno desarrollo.

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