El pasado 11
de septiembre del presente 2019, Josep Gradisher portavoz de la Subjefatura de
Operaciones Navales para la Información de Combate de la Marina Norteamericana,
señaló que tres videos obtenidos desde aviones de la US NAVY que deambulan a
nivel global, son reales y que exhiben Fenómenos Aéreos Anómalos (UAP).
Bastó que el portavoz hiciera
esas declaraciones para desatar una catarsis mediática, ya que en diversos
informativos el encabezado para esa noticia fue: Marina de Estados Unidos reconoce que grabó ovnis.
Todo comenzó cuando el New York
Times divulgó, el 28 de mayo del año 2017, un reportaje sobre el proyecto denominado
Advanced Aeroespace Threat Identification Program, AATIP (Programa Avanzado de Amenazas Aeroespaciales), el cual existió
en el Pentágono desde el año 2007 hasta el 2012. Este programa fue propuesto
por Harry Reid, Senador del Estado de Nevada entre los años 1987-2017.
En el mismo reportaje sale a
colación el nombre de Luis Elizondo, un interesante personaje de esta trama, el
cual hizo pública su vinculación con el AATIP,
previo a su retiro de la Inteligencia Militar el 2015, trabajando desde ese
entonces en una empresa llamada To The Stars Academy of Arts and Science, TTSA (Academia de Artes y Ciencia
Hacia las Estrellas), dirigida por Tom DeLonge, ex líder de la banda Blink 182
y fanático de los ovnis.
Posteriormente, el mismo New
York Times publica un nuevo artículo, pero el 28 de mayo del 2019, insistiendo
con el tema y concentrando el foco en los tres videos, catalogándolos de “curiosos”,
por el hecho de que provienen desde la US NAVY.
Al estudiar los registros nos
daremos cuenta que no tienen nada de anormal o de un origen externo a este
planeta, como muchos amantes de los extraterrestres aspiran, con tal de
argumentar con hechos lo que particularmente creen.
Los videos, denominados Nimitz
(14.nov.2004), Gimbal y Go Fast (21ene.2015), al ser analizados,
exhiben objetos totalmente explicables, gracias a ciertos datos que son fáciles
de obtener. Por ejemplo, en el video Nimitz
se aprecian manchas en el lente, las que desenfocan el cuerpo grabado, o una
vez que la cámara literalmente suelta el blanco, esta maniobra produce la
ilusión de un desplazamiento acelerado del objeto. En el caso del video Gimbal,
la misma cámara infrarrojo origina el efecto derrame, producto de la saturación de la imagen al sondear una fuente
de calor. El video Go Fast provoca en cambio el efecto llamado paralaje, el cual es una combinación de altitud, velocidad de la aeronave y el
ángulo con el que la cámara graba el objeto. Para mayores detalles, les sugiero
revisar la página Metabunk (www.metabunk.org),
donde se publican decenas de fotografías y filmaciones de cámaras infrarrojo
con los mismos efectos señalados para
estos tres registros.
Con estos tres videos, era lógico que se reactivaría la actividad ufológica en
todos los medios, con la participación de conocidos investigadores, haciendo
intensos análisis del anuncio, sus implicancias y las consecuencias globales de
una declaración como esta, aprovechando también la coyuntura para incluir
polvorientos casos que por décadas los han sostenido sin explicación, a pesar
que en su gran mayoría ya han sido esclarecidos.
En resumen, el portavoz
Gradisher fue bastante claro en sus comentarios, señalando primeramente que los
videos son verdaderos (grabados desde cámaras con sistema infrarrojo,
instaladas en aviones F-18 de la US NAVY). Por otra parte, en los registros se
aprecia lo que ellos denominan UAP (Unidentified Aereal Phenomena) estos son
Fenómenos Aéreos No Identificados, los cuales, para la marina de los Estados
Unidos son cualquier aeronave que no sea registrada previamente y que ingrese
al espacio aéreo que utilizan para ejercicios navales. Estos UAP pueden ser
drones, aviones no tripulados, aeronaves convencionales, etc., etc. El hecho
que no sean identificados, no significa que no tengan explicación o menos que
sean naves de otro planeta.
El broche de oro lo entrega el
propio Pentágono, el cual, mediante su portavoz, la Sra. Susan Gough, declaró
en junio del presente 2019 que Luis Elizondo se desempeñaba en la OUSDI (Oficina del Subsecretario de
Defensa para la Inteligencia), pero no trabajó nunca en el AATIP (Programa Avanzado de Amenazas Aeroespaciales).
Que las propias autoridades
hayan desacreditado al personaje, que para muchos es el que desclasifica información
extraterrestre en Estados Unidos, refleja que al parecer existe un seductor
negocio detrás del tema, ya que están en pleno desarrollo programas de
televisión, documentales, conferencias y toda la agitación que estas fake news provocan en la población
mundial. Porque si existe algo que está muy claro, es que en definitiva…. no
todo lo brilla es ovni.